
Encontrar trabajo nunca es tarea fácil y menos lo es cuando se está en manos de profesionales cuya competencia la declaro totalmente en tela de juicio. Yo al menos creo lógico que un panadero escoja a un panadero, pero no encuentro lógico que un panadero elija a un ferretero... ¿o el estimado lector piensa acaso lo contrario?
Mi queja va directamente contra todos los departamentos de Recursos Humanos de todas las empresas del mundo y desde ésta pequeña tribuna les deseo una muerte lenta y dolorosa: resulta frustrante saber que la elección de un puesto al que uno postula depende de personal que nada tiene que ver con la formación que uno recibe. Resulta también ridículo que grupos de psicólogos y similares elijan otros profesionales, sin saber la competencia REAL que los candidatos a un cierto puesto obtienen. ¿Por qué se está dando ésta situación?,. de éso voy a hablar ahora:
En estricto rigor, los candidatos a algún puesto de trabajo constituyen un potencial "capital humano" (término bastante materialista que parece acuñado de los Chicago Boys o algo por el estilo), el cual se debe optimizar casi a nivel ingenieril: en otras palabras, conseguir el individuo más capaz (o mejor dicho, más resultadista) al menor precio posible. Mejor aún si éste individuo posee aspiraciones medianas, ya que las aspiraciones muy altas derivan en "hacerle sombra" al jefe, lo cual resulta muy peligroso para los mandos medios-altos de una empresa. Es incluso más favorable para el candidato tener como motivo de vida carretear y pasarlo bien, para que no tenga ninguna visión de futuro, sino que sólo del presente.
En el papel, la justificación de la existencia de los departamentos de Recursos Humanos radica en hacer una sintonía entre el perfil de un candidato y el perfil del puesto al cual éste candidato está postulando. Los psicólogos y profesionales afines son capaces de ver qué hay detrás de cada persona, cómo siente y cuál es su estabilidad emocional, las cuales serán determinantes para conocer la compatibilidad de éste candidato con el cargo ofrecido. Al menos, eso es lo que públicamente se sabe. Muchas veces, creo, que lo que se prefiere es la mediocridad, pero una mediocridad funcional.
Mi queja va directamente contra todos los departamentos de Recursos Humanos de todas las empresas del mundo y desde ésta pequeña tribuna les deseo una muerte lenta y dolorosa: resulta frustrante saber que la elección de un puesto al que uno postula depende de personal que nada tiene que ver con la formación que uno recibe. Resulta también ridículo que grupos de psicólogos y similares elijan otros profesionales, sin saber la competencia REAL que los candidatos a un cierto puesto obtienen. ¿Por qué se está dando ésta situación?,. de éso voy a hablar ahora:
En estricto rigor, los candidatos a algún puesto de trabajo constituyen un potencial "capital humano" (término bastante materialista que parece acuñado de los Chicago Boys o algo por el estilo), el cual se debe optimizar casi a nivel ingenieril: en otras palabras, conseguir el individuo más capaz (o mejor dicho, más resultadista) al menor precio posible. Mejor aún si éste individuo posee aspiraciones medianas, ya que las aspiraciones muy altas derivan en "hacerle sombra" al jefe, lo cual resulta muy peligroso para los mandos medios-altos de una empresa. Es incluso más favorable para el candidato tener como motivo de vida carretear y pasarlo bien, para que no tenga ninguna visión de futuro, sino que sólo del presente.
En el papel, la justificación de la existencia de los departamentos de Recursos Humanos radica en hacer una sintonía entre el perfil de un candidato y el perfil del puesto al cual éste candidato está postulando. Los psicólogos y profesionales afines son capaces de ver qué hay detrás de cada persona, cómo siente y cuál es su estabilidad emocional, las cuales serán determinantes para conocer la compatibilidad de éste candidato con el cargo ofrecido. Al menos, eso es lo que públicamente se sabe. Muchas veces, creo, que lo que se prefiere es la mediocridad, pero una mediocridad funcional.
2 comentarios:
Totalmente de acuerdo colega. Algunas de las mayores desventajas que puede tener un trabajador es ser inteligente, crítico, exigente, lúcido intelectualmente y ser incapaz de disimularlo.
Claro que se prefiere un tipo mediocre mil veces por sobre uno "demasiado capaz". Se prefiero al lamevergas por sobre el que saca adelante una empresa.
Tampoco aceptan a los tipos rematadamente malos, ya que obviamente se busca algún tipo de ganancia. Pero un mediocre está "preciso" para cualquier puesto.
Casi nada mas que agregar.
El sistema de la mediandad, de lo corriente y lo masivo en todo su esplendor, la recompensa al mancebo, al dócil, al conformista son los beneficios que ofrece el sistema mercantilista de hoy en día a aquellos que se someten. La entrada de pensamientos nuevos, politicamente poco correctos, las ansias de mejorar y el espiritu critico, y sobretodo la individualidad son noscivos para el sistema imperante y por ende deben ser castigados, por ello dichas personas deben ser castigadas y marginadas por "no calzar con el perfil".
Por otra parte aparecen estos señores psicólogos, quienes cuales arcontes griegos dimiden en base a axiomas, elementos y objetos de evaluación totalmente absolutos. ¡Que ingenuos! miden condiciones humanas con escalas absolutas, elementos que son totalmente relativos en las personas, "salvo en el hombre masa". el hombre que se busca.
Hablan de ser autenticos y poseer identidad propia, y se basan en juicios absolutos, ¿Que mas se puede esperar de un sistema basado en premisas oximorónicas relativas a su praxis?
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