miércoles 18 de julio de 2007

¿Juventud, divino tesoro?

¿Que se trae la juventud entre manos hoy en día? Desde luego nada, los jóvenes simplemente cumplen el rol que el sistema social les asigna actualmente. Pese a sus pataletas, demostraciones de rebeldía púber, intentos infructuosos de organizarse en forma efectiva, alegatos contra el sistema con fundamentos básicos, archirrepetidos y aprendidos de memoria, los intentos patéticos de reformulación de antiguas doctrinas políticas fracasadas para adaptarlas al mundo actual, sus intentonas de demostración de vigor juvenil y energía en múltiples actos, etc, etc, etc, no dejan de ser una herramienta de poderes mayores, que se aprovechan de su ingenuidad haciéndoles creer que al seguir sus pasos "están siendo ellos mismos" y que son los únicos que los comprenden y apoyan en sus indistinguibles objetivos.

La primera tarea que se lleva a cabo contra la juventud es el lavado de cerebro a través de los medios de comunicación, proceso que es llevado a cabo por las grandes empresas que buscan venderle sus productos e insituciones políticas que buscan obtener su apoyo. Al tener una fácil capacidad de absorción, pero extremadamente débil capacidad crítica, la información pasa a través de sus débiles razonamientos y es tragada completa sin ser masticada en absoluto. Esto se debe primero a que la mayoría de sus padres es incapaz de inculcarles algo asi ya sea porque también están alienados, son oligofrénicos o simplemente no tienen tiempo para educar a sus hijos, delegándolo todo en los profesores... que imparten clases en colegios que definitivamente son partes interesadas en el proceso. Los municipales, herramientas del gobierno y los particulares, herramientas de la aristocracia/iglesia/empresariado.

En el colegio mismo se practica una educación que consiste en la absorción por parte de los alumnos de los contenidos obligatorios que dispone el ministerio de educación. Las frágiles mentes infantiles son incapaces de mantenerse alerta ante lo que se les enseña. Son evaluados por su capacidad de digestión de los contenidos y nunca jamás por su capacidad de análisis crítico, cosa que no se les inculca en ningún momento durante toda su educación. Esto lleva a que los alumnos ejemplares, los más susceptibles al lavado de cerebro colegial, sean los que en la mayoría de los casos saquen las mejores notas. Los pocos analíticos, deben dejar de lado sus críticas con el fin de aprobar los cursos. Esto los lleva a acostumbrarse a absorber contenidos.

Paralelo a esto se efectúa la segunda tarea, el bombardeo mediático destinado a explotar el consumismo de los jóvenes. Los productos de varias empresas se promocionan en publicidad dirigida a este segmento etario con el fin de que, dado su bajo poder adquisitivo pero su amplio poder de convencimiento y manipulación emocional, convenzan a su padres de que adquieran tal producto. En este marketing inmoral caen fácilmente los jóvenes-masa, pertenecientes al rebaño y futuros incapaces relativos, dóciles criaturas fácilmente manipulables que terminarán siendo pequeñísimas y reemplazables piezas de un engranaje social bastante complejo.

Pero ¿Qué ocurre entonces con los jóvenes que pese a todos estos procesos de lavado de cerebro intentan mostrarse a si mismos como lúcidos exponentes de una juventud vigorosa que demuestra una supuesta fuerza independiente del mundo de los "adultos"?. Aquellos que por su parte critican esa conducta de rebaño de los mayores y ostentan su rebeldía contra el sistema. Me refiero a los "jóvenes-despiertos" que calzan en un estereotipo sencillo: ven Vía X, leen Zona de Contacto, son activistas de instituciones diversas (ya sea juventudes de partidos políticos, organizaciones ecologistas, artíSHticas, etc.), leen autores de moda, son antiglobalización sin saber bien lo que es la globalización, admiran a Michael Moore, el Che Guevara, Gandhi y al Dalai Lama y todo lo que siguen lo denominan como alternativo.

Simplemente, se crea un tipo alternativo de productos destinados a ellos. La misma existencia de los medios de comunicación, libros e instituciones mencionadas anteriormente, además del merchandising alusivo a sus "personajes favoritos", son la prueba de que existe un mercado para ellos. Al final, absorben un tipo de propaganda alternativa que les dice que "todo lo demás es malo", sin embargo caen en el mismo problema de siempre: se convierten y actúan como un estereotipo. Su cerebro es tan lavado como el de los jóvenes-masa, sólo que apelando a no ser uno más de ellos. Dejan de ser "uno más de ellos" pero se transforman en "uno más de los otros".

"Individualidad" es una palabra que le hace mucha falta a la juventud chilena actual.

1 comentarios:

Legione SS dijo...

¿Qué será de ti, rebelde juventud, que clamas tu insolencia y osadía contra el mundo de los mayores, basándote en joviales adoctrinamientos preparados por una juventud del pasado, misma juventud que el día de hoy, oh!, pasa a ser de los mayores?

Juventud, eres como un slogan, una frase de panfleto incuestionable.
Juventud, en tu soberbia no ves tu error, no ves que has consumido perfectamente todo lo que te han vendido.

Juventud, eres el mejor cliente objetivo: compras, no preguntas, reclamas y te conformas con la primera alternativa barata que te entregan.

Juventud, ¿divino tesoro?
Sí, tesoro a precio remate.