
"Monkey see - Monkey do
Evolution was never true
Of all the lies they feed to you
What you see is what you do
Monkey me and monkey you"
(Lex Icon, "Planet of the Apes"; The Kovenant - "S.E.T.I".)
Es dramático salir un día a la calle y analizar la actitud y el comportamiento de las personas, acto que produce una impresión escalofriante que se acentúa a la hora de hablar con alguna de ellas, donde se puede corroborar claramente la renuencia a razonar que tienen. Se hace tan evidente la decadencia del ser humano en estos especimenes que no puedo evitar buscarle una explicación. Me parece que la raíz del problema está en la forma de vida en sociedad, la misma civilización occidental moderna, automatizada y "democrática" sostenida por un modelo económico post-fordista, situación que produce un círculo vicioso, ese efecto tan típico en todas las sociedades humanas. Soy consciente de que mi planteamiento no tiene nada de original, pero nunca está de más recalcar ciertas cosas.
El funcionamiento de nuestra civlización parece indicar que existen dos tipos de personas: los líderes y los seguidores. Los primeros son una casta escasa en número pero poderosa cualitativamente, mientras los segundos son infinitamente más numerosos pero incapaces relativos, seres casi impensantes y herramientas de los primeros. Creadores e imitadores es otra forma de nombrarlos. El punto es que en esta sociedad, la movilidad social, o sea, la capacidad de pasar de un nivel a otro es casi inexistente por la misma estructura en la que está basada y los intereses de la casta dominante por mantenerse dentro de su "elite" exclusiva. (Que conste que de aquí en adelante, cuando hable de "El Poder" no me refiero sólo al poder político, sino al poder en general entendido como la capacidad de producir cambios a cualquier escala, influir en la sociedad de una forma u otra y/o tener la capacidad de control y manipulación sobre el resto).
La existencia de los líderes se debe a que los mismos seguidores, en principio, delegan en ellos una serie de funciones, se les entrega el poder o al menos, una cuota importante de éste, con el fin de que sean ellos los encargados de administrar los asuntos más complicados que atañen a una sociedad (o a los seres humanos agrupados en cierta forma). Es un asunto de comodidad en el que se considera preferible cerrar los ojos ante los horrores del mundo y delegar en unos pocos "temerarios" el poder sobre tales abominaciones ominosas. Los hombres-masa exigen a cambio, que se les aseguren determinadas cosas necesarias para su subsistencia, además de placebos para la deprimente condición en que se encuentran: como seres indiferenciados, autómatas, viviendo en una "agradable" ignorancia sobre el mundo en general.
(Lex Icon, "Planet of the Apes"; The Kovenant - "S.E.T.I".)
Es dramático salir un día a la calle y analizar la actitud y el comportamiento de las personas, acto que produce una impresión escalofriante que se acentúa a la hora de hablar con alguna de ellas, donde se puede corroborar claramente la renuencia a razonar que tienen. Se hace tan evidente la decadencia del ser humano en estos especimenes que no puedo evitar buscarle una explicación. Me parece que la raíz del problema está en la forma de vida en sociedad, la misma civilización occidental moderna, automatizada y "democrática" sostenida por un modelo económico post-fordista, situación que produce un círculo vicioso, ese efecto tan típico en todas las sociedades humanas. Soy consciente de que mi planteamiento no tiene nada de original, pero nunca está de más recalcar ciertas cosas.
El funcionamiento de nuestra civlización parece indicar que existen dos tipos de personas: los líderes y los seguidores. Los primeros son una casta escasa en número pero poderosa cualitativamente, mientras los segundos son infinitamente más numerosos pero incapaces relativos, seres casi impensantes y herramientas de los primeros. Creadores e imitadores es otra forma de nombrarlos. El punto es que en esta sociedad, la movilidad social, o sea, la capacidad de pasar de un nivel a otro es casi inexistente por la misma estructura en la que está basada y los intereses de la casta dominante por mantenerse dentro de su "elite" exclusiva. (Que conste que de aquí en adelante, cuando hable de "El Poder" no me refiero sólo al poder político, sino al poder en general entendido como la capacidad de producir cambios a cualquier escala, influir en la sociedad de una forma u otra y/o tener la capacidad de control y manipulación sobre el resto).
La existencia de los líderes se debe a que los mismos seguidores, en principio, delegan en ellos una serie de funciones, se les entrega el poder o al menos, una cuota importante de éste, con el fin de que sean ellos los encargados de administrar los asuntos más complicados que atañen a una sociedad (o a los seres humanos agrupados en cierta forma). Es un asunto de comodidad en el que se considera preferible cerrar los ojos ante los horrores del mundo y delegar en unos pocos "temerarios" el poder sobre tales abominaciones ominosas. Los hombres-masa exigen a cambio, que se les aseguren determinadas cosas necesarias para su subsistencia, además de placebos para la deprimente condición en que se encuentran: como seres indiferenciados, autómatas, viviendo en una "agradable" ignorancia sobre el mundo en general.Los líderes, sabedores de su posición privilegiada, la aprovechan para mantener al vulgo en la más absoluta ignorancia, como parecen desear, sin embargo a veces, cuando algunas verdades se hacen demasiado evidentes, tal ignorancia debe ser alimentada con distractivos y voladores de luces. Al sentirse efectivamente como legítimos detentores del poder se mantienen arriba intentando desarrollar toda su capacidad creadora con el fin de velar por sus propios intereses pero con una pequeña porción del cerebro concentrada en mantener al populacho como una entidad homogénea, sumisa y con sus intereses básicos satisfechos (pan y circo). Es decir, para bien o para mal USAN su cerebro aunque a veces parezca que no lo hacen.
Los seguidores por su parte, se agrupan en manadas como borregos, convertidos en instrumentos útiles para los líderes. Ya que la masa siempre ha sido la fuerza de choque, la carne de cañón, pero nunca la generadora de cambios reaccionando más bien a estímulos como los soldados ante los generales, su rol es más bien pasivo hasta que uno de los líderes requiere de sus servicios. Entonces se produce el efecto de rebaño: en lugar de cada uno cuestionarse individualmente la situación, su atrofia cerebral los lleva a imitar al que tienen al lado: "Monkey See - Monkey Do"... "El mono ve - El mono hace". Conductas ejemplificadoras hay por montones: es cosa de ver cualquier gran aglomeración donde se reúnen grandes grupos de personas. Conciertos, manifestaciones políticas, partidos de fútbol, etc. Incluso en el metro he visto como se forma una gran fila frente a una boletería, cuando la boletería contigua está total o casi totalmente vacía.
Esta renuncia a pensar por parte de los seguidores, reemplazada por la más instintiva tendencia
a imitar, produce un nefasto efecto secundario. Cuando una persona deja de usar un músculo, este se atrofia. Lo mismo ocurre con el cerebro. Cuando una persona renuncia a pensar, convirtiéndose en agente pasivo de valor social minúsculo, inevitablemente transforma su cerebro en algo casi inservible. Aquí viene la gran pregunta del tipo ¿Qué fué primero: el huevo o la gallina? ¿La casta dominante posee el monopolio del uso de las neuronas al evitar que el resto las use por medio de sus estrategias maquiavélicas Ó la casta dominante está en su posición debido a que en un sentido darwiniano utilizan las neuronas más y mejor que el resto?
Alguien podrá decir que esta clasificación es sesgada o que tiene un sentido teleológico (a saber, que encuentra causas y razones a partir de los resultados y las consecuencias) o también se puede esgrimir que todos son seguidores en cierto momento hasta que se liberan de las ataduras de la ignorancia y se convierten en líderes. Inevitablemente para ser líder hay que utilizar las neuronas, algo que son incapaces de realizar las personas mentalmente lisiadas por éstos. El bombardeo televisivo es tanto o más dañino que su símil bélico ya que atrofia las mentes y las vuelve dóciles y dominables. Es una estrategia de conquista limpia, inteligente y sin la destrucción que conlleva la del otro tipo. Pero lamentablemente los estragos que produce tienen otros efectos que también perjudican a los bombarderos.
Los líderes son tan buenos como necesitan serlo para poder dirigir a los seguidores. Si éstos son muy débiles, los primeros también bajarán las revoluciones. La ley del mínimo esfuerzo es una constante humana. En todo caso me parece que el materialismo dialéctico de Hegel se queda corto para definir esto. Al contrario de lo que el marxismo creía, este período y situación social no es un proceso dialéctico, sino que uno de conflictos en el interior de la casta de líderes ya que los seguidores no tienen en absoluto poder de decisión o determinación alguna.
Los seguidores por su parte, se agrupan en manadas como borregos, convertidos en instrumentos útiles para los líderes. Ya que la masa siempre ha sido la fuerza de choque, la carne de cañón, pero nunca la generadora de cambios reaccionando más bien a estímulos como los soldados ante los generales, su rol es más bien pasivo hasta que uno de los líderes requiere de sus servicios. Entonces se produce el efecto de rebaño: en lugar de cada uno cuestionarse individualmente la situación, su atrofia cerebral los lleva a imitar al que tienen al lado: "Monkey See - Monkey Do"... "El mono ve - El mono hace". Conductas ejemplificadoras hay por montones: es cosa de ver cualquier gran aglomeración donde se reúnen grandes grupos de personas. Conciertos, manifestaciones políticas, partidos de fútbol, etc. Incluso en el metro he visto como se forma una gran fila frente a una boletería, cuando la boletería contigua está total o casi totalmente vacía.
Esta renuncia a pensar por parte de los seguidores, reemplazada por la más instintiva tendencia
a imitar, produce un nefasto efecto secundario. Cuando una persona deja de usar un músculo, este se atrofia. Lo mismo ocurre con el cerebro. Cuando una persona renuncia a pensar, convirtiéndose en agente pasivo de valor social minúsculo, inevitablemente transforma su cerebro en algo casi inservible. Aquí viene la gran pregunta del tipo ¿Qué fué primero: el huevo o la gallina? ¿La casta dominante posee el monopolio del uso de las neuronas al evitar que el resto las use por medio de sus estrategias maquiavélicas Ó la casta dominante está en su posición debido a que en un sentido darwiniano utilizan las neuronas más y mejor que el resto?Alguien podrá decir que esta clasificación es sesgada o que tiene un sentido teleológico (a saber, que encuentra causas y razones a partir de los resultados y las consecuencias) o también se puede esgrimir que todos son seguidores en cierto momento hasta que se liberan de las ataduras de la ignorancia y se convierten en líderes. Inevitablemente para ser líder hay que utilizar las neuronas, algo que son incapaces de realizar las personas mentalmente lisiadas por éstos. El bombardeo televisivo es tanto o más dañino que su símil bélico ya que atrofia las mentes y las vuelve dóciles y dominables. Es una estrategia de conquista limpia, inteligente y sin la destrucción que conlleva la del otro tipo. Pero lamentablemente los estragos que produce tienen otros efectos que también perjudican a los bombarderos.
Los líderes son tan buenos como necesitan serlo para poder dirigir a los seguidores. Si éstos son muy débiles, los primeros también bajarán las revoluciones. La ley del mínimo esfuerzo es una constante humana. En todo caso me parece que el materialismo dialéctico de Hegel se queda corto para definir esto. Al contrario de lo que el marxismo creía, este período y situación social no es un proceso dialéctico, sino que uno de conflictos en el interior de la casta de líderes ya que los seguidores no tienen en absoluto poder de decisión o determinación alguna.
5 comentarios:
En términos generales estamos de acuerdo. No sé si decir que trasluce una visión pesimista. El sistema está retroalimentado. En la condición de borrego de cada individuo A en la masa bruta, su propia condición lo perpetúa en el papel de borrego dócil que juega. Y B, en la elite, está sustentado por los borregos a su servicio.
La única esperanza, si es que hay alguna, está en esas pequeñas revoluciones personales. Ese negarse a comer la mierda con que los poderosos alimentan a su ganado humano. El primer paso, si alguno se puede dar, es tomar realmente conciencia de que no son inocuas los medios de "información" que dan cuenta de un mundo donde no pasa nada sino farándula, no es inocua la Coca-Cola y el viejito pascuero, con su felicidad edulcorada con aspartamo.
No pretendo que tengamos una esperanza social del tipo "vendrá nuestro salvador a despertarnos". Si necesitan que otro los ilumine, son bien llamados borregos, y a los borregos por vocación que los parta un rayo. La única, quizá ilusa esperanza está a nivel personal. Y entonces, sólo si al menos eso es posible, quizá se puedan formar células de pensantes, que dejen de llevar la comparsa a los de arriba.
La pobreza se perpetúa. La ignorancia es pobreza. El desinterés, el no tener opinión es el terreno firme donde la ignorancia se fortalece. Ser pasivo mental no es no actuar, es también la forma de actuar, como un rebaño, funcional a otros más vivos en la cadena trófica.
Puede ser una visión pesimista, pero también es realista. Creo que la gente que tiene excesiva fe en la capacidad de todos los seres humanos para convertirse en personas valiosas e importantes peca de idealismo.
No todos los seres humanos pueden llegar a ser personas valiosas para una sociedad. Creo que eso no es necesario ni argumentarlo. Me parece que la Navaja de Occam apunta en esa dirección en lugar el clásico lugar común: "todos tenemos potencial para ser alguien importante, sólo que algunos lo aprovechan y otros no". Esa es una explicación algo rebuscada en mi humilde opinión.
De todas maneras, eso de las revoluciones personales me parece interesante y sí, tal vez es la única esperanza para personas que no nacen en situación privilegiada y SÍ tienen el potencial.
Bueno. Es un chiste un poco macabro, pero de acuerdo a lo último, las alternativas para el que no está en una clase privilegiada es:
A) Revolución personal, si tiene suerte, o
B) Pegarse un tiro
No se me malinterprete. Las premisas originales son ciertas, lúcidamente expuestas y este artículo está impregnado de un pesimismo realista.
Ahora viene lo que sigue al chiste. ¿Y lo de pegarse un tiro? A lo mejor todo este gran sinsentido sólo tiene por salida la muerte.
Claro, nadie dirá en su sano juicio, "no me queda más que B), pero igual puede ser un sentir, a veces legítimo.
Seguimos una ilusión o caemos en la desesperación. La más usada, y ahora cuestionada es, hacer como que no pasa nada al respecto.
Creo que le faltó una alternativa:
C) Asumir su posición social como una herramienta de poderes superiores.
Y creo que mucha gente disfraza su decepción por su situación como si estuvieran realmente satisfechos con sus trabajos y sus vidas. Pero en el fondo, los altos índices de depresión, enfermedades psicológicas, intentos de evasión de la realidad (drogas, alcohol), etc, demuestran que tal posición es cínica y es sólo una fachada o un intento de autoconvencimiento de algo que no es.
Me parece bien interesante su debate. Bueno, solo queria rapidamente poner mi punto de vista con respecto al tema.
En cualquier grupo humano se deben tomar desiciones y siempre va a haber opiniones dispares para las medidas que se deben tomar frente a hechos concretos, no es posible quedarse en simples teorias y discuciones, es necesario actuar para resolver problemas y frene a esto es natural que surgan distintas corrientes de pensamiento, el problema es cuando un individuo se identifica con un lider y se ciega, para él (individuo) todo lo que el lider diga o haga va a estar bien. El individuo deja de pensar por si mismo y acepta felizmente lo que SU lider dice. Si las personas "ganado", como se les ha llamado aquí en el blog, fueran pensantes, el lider estaria "forzado", no solo por la moral, que podria decirse que no existe entre los "poderosos", sino por el propio "ganado" a no velar por sus propios intereses sino anteponer los del "ganado" (o del bien común), y esto se daria debido a que los seres pensantes criticarian lo hoy es criticado solo por unas pocas "celulas pensantes" como fueron llamadas tambien y no se daria lo que se da hoy en dia, que todos prefieran ignorar las asquerosidades que ven en los liderazgos ya que es obvio que UN INDIVIDUO solo no puede hacer NADA.
Lamentablemete, no todas las personas PUEDEN pensar y es mucho mas comodo para la gran mayoria dejar las cosas como están, "mientras no me afecte directamente no hay problema" y no podria decirse que se se ve alguna señal que muestre que vaya a cambiar esta situación de las posiciones en la sociedad. Ya sea por que los propios impensantes no pueden o no quieren pensar.
Sep
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