
Se dice que durante la Edad Media, entre hechiceros y alquimistas se consideraba como una de las mayores pruebas de su poder, la capacidad de crear vida, específicamente vida a partir de los elementos, a dichas creaciones abominables se les denominó golems, cuya acepción en hebreo significa "idiota", ésto reflejaba fielmente la capacidad y voluntad de dichos entes. Estos golems eran creados únicamente con el fin de complacer a sus creadores como sirvientes totalmente fieles ante la voluntad de éstos, carecían totalmente de voluntad y de espíritu, esclavos serviciales y sumisos a su amo, pero que podían llegar a ser tremendamente implacables y destructivos a aquello que se les estaba ordenado a eliminar en caso esa halla sido su orden. Dicha capacidad para trastocar la materia a seguido quizas vias paralelas hasta nuestros días, elaborandose procedimientos mas sutiles , poderosos, y conforme a los cánones racionalistas que imperan en el mundo luego del Renacimiento o Edad de las Luces. Estos alquimistas y hechiceros ahora bajo la impronta moderna, han depurado su técnica y conocimientos para crear a los golems de barro, o si se prefiere al "golem-hombre", la degradación del hombre en un ente material carente de voluntad y espíritu, Se podrá decir que la idiocia humana viene desde su misma aparición, sin embargo no existen referentes históricos en los que esta idiotización este tan fuertemente vinculada a la carencia de espíritu (la voluntad de lucha, la voluntad que se resigna a ser esclavo, el cuestionamiento de lo que es y de su propia existencia).
Los medios que se fueron gestando para lograr transmutar al "Hombre" (sirvase a leer como genero Humano, para no herir la susceptibilidad de algún coprolingüista post-moderno ), en Golem fueron delicadamente delineados bajo improntas intelectuales, las que fueron llenando las mentes del hombre con suaves melodías de ideologias universalistas, igualitaristas y vulgarizadoras (Vox Populi, Vox Dei). Amancebadas las mentes de muchos con estas ideologías se prosiguió con el mágico ritual de la transmutación del hombre-espiritu en golem-hombre, la estupidización de las masas, el fomento al amor exacerbado hacia el materialismo y la destrucción del espiritu del hombre, todo esto apoyado por sistemas político económicos meramente materialistas que contribuyen a destruir la familia y los principios de comunidad y de pueblo. Todo esto a hecho que el hombre dentro de la previa condicion de esclavo a la que ha sido sometido por el sistema, sea a su vez emponzoñado con delesnables artilugios de manera de mantenerlo permanentemente en un estado de seminconciencia , en la que se le presentan como exquisitos bálsamos purificadores la vulgarización y degradación humana, entre los que podemos citar el consumismo (esclavo del materialismo), prensa escrita y televisiva (desinformación), programas miscelaneos y de farandula (el mas degradante elemento de la alquimia moderna de la golemizacion), vulgarizacion de la cultura (degradación mental del hombre), destrucción y vulgarización del espíritu (la perdida de la voluntad y la resignación absoluta a la esclavitud), sistema politico economico (transformación del hombre en un esclavo útil al sistema, tanto como consumidor como productor).
Lamentablemente la golemización del hombre ha ido tomando ribetes cada vez más trágicos, y donde en este mundo cada vez más globalizado el golem-hombre será su habitante, como esclavo ideal para el universalismo, donde la identidad y la cualidad como persona de voluntad, y con una propia visión del mundo divergente al sistema actual no son permisibles. Los beneficiarios de esto son los mismos a quienes sirvieron dichos hechiceros, los pregoneros de la universalidad y la perdida de la individualidad (no confundir con el individualismo enfermizo que invade a muchos hoy en día), aquellos que se han preocupado por destruir los nacionalismos, el sentido de comunidad, de pueblo y, basados en el aspecto sanguíneo, son los que han utilizado todos los medios para destruir al "Hombre" que se opone al golem de barro, guerras, corrupción, manipulación de la información, ideologias destructoras del espiritu, y artilugios mágicos de por medio.
"Esta es la guerra que persiguen los amanuences y adláteres de los esbirros de la materia en contra del Hombre-Espiritu".
3 comentarios:
Junto con darte la bienvenida y decirte que no te pude atender por MSN porque estaba tomando once, procedo a comentar (cosa que no hago muy seguido jeje) tu primer post.
Tristemente ésta analogía es un hecho irrefutable ante los ojos de los despiertos; A los que duermen les da lo mismo. Los golems que se nombran en el artículo son equivalentes a los zombies que muchos dicen que se están fabricando a través de medios tan nocivos como los ya conocidos (medios, sist. de mercado, etc.) y la única esperanza que queda es aferrarse a una escala nueva de valores lejos de las calillas y del envenenamiento de la mal llamada "información" que afecta a las sociedades del mundo. Una gran estrofa que resume tu artículo es la siguiente:
"Lamentablemente la golemización del hombre ha ido tomando ribetes cada vez más trágicos, y donde en este mundo cada vez más globalizado el golem-hombre será su habitante, como esclavo ideal para el universalismo, donde la identidad y la cualidad como persona de voluntad, y con una propia visión del mundo divergente al sistema actual no son permisibles"
Bueno, me despido deseando que éste sea el primero de varios de tus aportes. Saludos.
El artículo es bastante claro, por lo que veo inútil agregar más cosas: el engendro de Frankestein, el Prometeo Moderno que ha desafiado al Espíritu, ya se ha coronado como el Superhombre de la pirámide invertida. Insolentemente ha destronado al Orgullo y la Naturaleza, entronizando la tolerancia y el pacifismo.
Un afiche de la Italia proletaria y fascista rezaba: "Sagrada lucha del Espíritu contra la Materia". Hoy en día, las masas vernáculas se oponen a todo aquél que quiera traerles su dignidad de vuelta: el Golem es estúpido, no cuestiona, sólo está porque está.
No hay mejor nombre para el "Siglo de las Luces" que ése, pues eso es: el Siglo en que el Espíritu fue incinerado en una hoguera gigante y sacrificado ante los iconoclastas dioses del Progreso, iluminando y encandilando para siempre a la humanidad con la ignorancia, la corrupción moral, y de despreciables cualidades como el libertinaje, igualdad y fraternidad.
Judíos, negros y blancos celebran la muerte del Espíritu a manos de un golpe mortal con una escuadra y un compás, mientras cantan himnos de paz e igualdad teñidos de rojo.
El Untermensch ha nacido. Por suerte, el Golem siempre se vuelve contra su creador, aunque le cueste su propia vida.
Saludos
Bienvenido al blog, Seth. Un artículo muy decidor sobre la realidad humana, muy acorde con lo que venimos escribiendo en esta pequeña tribuna.
Concuerdo con Albanese (Legione SS) con sus otras definiciones del Golem humano como Untermensch. El ente indiferenciado, sin identidad y sin espíritu, dispuesto siempre a complacer la voluntad de sus amos que para más remate cuentan con mecanismos de vigilancia "just in case". El ojo de Sauron.
Saludos.
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