Gracias a mi mala costumbre de leer el periódico ajeno en el Metro, me acabo de enterar de algo que parece que se sabía hace algún tiempo: la fusión entre D&S (dueños del supermercado con la gerenta rockstar) y Falabella. Supongo que ésta alianza estratégica fue una movida para contrarrestar la alianza ya conocida por Cencosud y Paris. Pero en ésta ocasión no quiero hablar directamente de la guerra entre supermercados y entre tiendas de "retail" (que suena taquilla referirse así a lo que antiguamente se conocía simplemente como "multitiendas"), sino que deseo referirme a los movimientos similares a los que hacen éstos mercanchifles colosos.
De un tiempo a ésta parte he leído de fuentes poco concretas pero bastante decidoras a la vez (aunque se lea medio contradictorio) sobre ciertas teorías sugiriendo que en los años '60 la inmigración, el feminismo y las drogas (entre otros elementos) fueron introducidas por el establishment de ésos años con el fin de promover el desorden y la promiscuidad con el fin último de provocar la desintegración de la familia y en ciertos entornos más "racistas" (el juicio de valor de ésta palabra queda a criterio del lector), promover bajar la tasa de nacimientos y favorecer una inmigración, lo cual deriva posteriormente a la mezcla de razas perdiendo así la identidad y los nacionalismos (elementos que bien aplicados podrían derrocar un imperio incipiente).
Por otra parte, desde siempre me ha llamado la atención la promoción excesiva de la "familia unida" y demases discursos por parte de la iglesia católica. Siempre me he preguntado qué mierda la iglesia tiene que hablar de la familia y en contra de campañas del sida "que favorecen las prácticas sexuales fuera del matrimonio" , siendo que en la iglesia, sus personajes supuestamente han hecho votos de castidad y han dejado de lado su vida personal por Dios. Sin embargo, considerando que la educación de elite es en su gran parte de origen católico, éstas opiniones proporcionadas por la iglesia probablemente tengan una explicación que sí raya en lo lógico, aunque a las personas que abrazan ideas más liberales les podría costar comprender en un principio.
Ahora, ¿qué tienen que ver los holdings, con los años '60 y con las opiniones de la iglesia? en la forma, nada. No obstante, la presentación de éstos tres escenarios tienen un factor común: la familia. En el campo de los negocios cuando las empresas ven muy dura la competencia recurren a unir fuerzas con empresas que prestan servicios similares, entrelazándose tal como puede ser un apoyo familiar (lamentablemente para nosotros los consumidores y/o para los emprendedores de las PYMES, ésto termina siendo un monopolio de proporciones casi al punto de convertirse en una pelea entre David y Goliat). Volviendo al tema de los retails, el tiempo le da la razón a ésta afirmación: los competidores cercanos a las alianzas antes señaladas han ido perdiendo terreno, siendo que antes eran principales estandartes del rubro (de buena fuente, específicamente me refiero a la tienda en donde regalaban ositos antes).
Por otra parte, el discurso de la iglesia con respecto a los valores conservadores no va dirigido al pueblo llano sino que muy por el contrario: para el ganado existen bailes de moda, modelos escandalosas y programas de televisión que promueven el individualismo disfrazado de buena onda y placeres varios. Mientras que para la elite existe la unión familiar, las dinastías, los grandes grupos económicos y las alianzas estratégicas (todo esto disfrazado bajo un halo de "cartuchismo", "fascismo", "ultraconservadurismo" por parte de la mayoría de la gente). En términos más simples: mientras en la escuela con letras y números de alguna comuna popular de Santiago sus alumnos bailan el "koala" en alguna fiesta, en la escuela con nombre y apellido del barrio alto, sus alumnos están siendo adoctrinados con éstos "valores" con el fin de preservar a la elite en el tiempo.
Probablemente más de alguien pensará que éste artículo es pacato, pero sin embargo no lo es: sólo es una visión personal de cual es la relación entre "los valores de la familia unida" de los cuales muchos se llenan la boca con las prácticas de los sectores más privilegiados del país.
4 comentarios:
Entiendo. Es decir, desde arriba se promueven anti-valores como la promiscuidad, la liberalización sexual hasta niveles extremos, además de exacerbar la líbido desde la más tierna infancia, las reivindicaciones sexuales etc, etc, etc con el fin de provocar un desorden social en los niveles más convenientes: clase baja, media-baja y media-media.
Mientras, la clase alta conserva una vida familiar y sexual ordenada que mantiene un orden y la sostiene jerárquicamente en su situación se privilegio, todo estimulado por organismos como la Iglesia y su perpetuo toque aristocrático ultramontano. Todo lo cuál se puede extrapolar al mundo empresarial en que las clases "menos afortunadas" vendrían a ser las PYMEs y la aristocracia las grandes empresas.
¿A río revuelto, ganancia de pescadores o algo asi? Me parece coherente.
Yo lo pondría desde otro punto de vista: Hagamos la separación primaria y profundamente biológica entre "familia", como núcleo unido y acaparador de poder, y "sexualidad". Durante siglos se nos ha tratado de inculcar una sexualidad sometida a extrañas leyes sociales disfrazadas de la siempre tan manoseada palabra "amor"...Y entonces surge el concepto de valores y antivalores, colancando en el pesdestal de la moralidad humana una familia unida y una infravaloración de la líbido como fuerza natural que mueve al ser humano. De allí el continuo "doble estándar" que todo el mundo conoce y que cada cierto tiempo escandaliza a la opinión pública con las conductas "inmorales y promiscuas" de personajes conocidos por su supuesta intachabilidad ( léase curas, jueces, político, etc). Yo apelo a la conformación de núcleos de poder formados racionalmente pero manteniendo una individualidad poligámica que tanto nos cuesta aceptar pero que está presente día a día en nuestra realidad. Sólo desde ese punto de vista, las clases altas ungidas de moralidad a través de la cual mantienen el poder quedarán tan desnudos como las clases bajas supeditadas más fácilmente a sus instintos. Y a suvez estos aprenderán la importancia de las relaciones beneficiosas de un grupo bien conformado con lazos más importante que lo emocional.
Creo que, si bien tu punto de vista tiene sentido, soslaya cierto hecho que une las doctrinas morales con la naturaleza. Por ejemplo, la líbido sin limites produce aberraciones como los "inbreds" (hijos nacidos de una relación entre parientes directos), que nacen fallados, con altos porcentajes de retraso mental, displácicos, deformes, etc. (Típico en el Sur de EEUU)
Además las conductas promiscuas que nos escandalizan de los curas son indeseables en la mayoría de las culturas humanas con diferentes códigos valóricos: la pedofilia.
Recuerda también que la liberalización excesiva, la falta de disciplina vuelve a las masas aún más vulnerables a su propio apetito voraz y tendencias autodestructivas. Dos palabras: Enfermedades Venéreas.
Lo que dices tú sería ideal en una sociedad responsable de personas pensantes. Lamentablemente somos (y tengo la patudez de incluirme) pocos los que usamos las neuronas para algo más que para matarlas.
Gracias por el comentario Tania. A ver si comentas algo en algún artículo mío ahora. ;)
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