¿Cuántas veces hemos oído el mismo mensaje? “Proletarios del mundo uníos”, “mujeres del mundo uníos”, etc. Esos llamados, aparte de irreales y utópicos, ignoran el hecho de que la población general, la gran masa de ganado humano jamás va a anteponer el bienestar general por sobre el bienestar personal y el de su familia. Suficientes son sus preocupaciones para llevar el sustento a su hogar en una sociedad que los valora en cuanto a su capacidad de producir algo calculable en pesos. Los ilustrados del siglo XIX también estaban equivocados en sus teorías que creían que la educación para todos abriría paso a una sociedad ideal, un mundo perfecto creado por una humanidad compuesta sólo por sabios. El analfabetismo de hecho fue reemplazado por el analfabetismo funcional y la brecha entre las clases privilegiadas y el lumpen-proletariado siguió existiendo igual, pese a estos loables pero estériles esfuerzos.Con el ejemplo de tales situaciones históricas, da la impresión de que entre el grueso de la población existe una indolencia y pasividad sorprendente que la hace abrir la boca para recibir al primero que venga a introducir su dedo en ella o, dicho de otro modo, comprar la pomada al primero que se la venga a vender. Es difícil determinar las razones de esta conducta pasiva que transforma a las personas “no privilegiadas” en entes totalmente indefensos que flotando, se dejan llevar por la marea. Una de las cosas que se me ocurre es la sensación de vacío espiritual, una vaga idea de que la vida no tiene mucho sentido y por lo tanto es una pérdida de energía y de tiempo luchar contra cualquier imposición de “poderes superiores” con los que se comparte la misma vida. Prefieren conservar sus energías para cuestiones cotidianas cuyos efectos son inmediatos, controlables y se encuentran a una escala más cercana a lo personal.
La pasividad mental del vulgo se opone a la función activa
del poder fáctico, ya sea político o económico que opera a través de los medios de comunicación. Tal situación podría hacerse análoga a un acto sexual, de forma que la mentalidad pasiva del vulgo es penetrada en forma repetida e inmisericorde por el inmenso miembro del grupo de poder interesado, falo formado por imágenes, frases repetitivas y fórmulas estudiadas cuyos efectos, cuál semen propagandístico, quedan guardados en el receptáculo carente de himen del cerebro de las personas. Se tatúan en el indefenso subconsciente, desprovisto de filtros que le permitan a la gente procesar la información recibida, tragando con embudo toneladas de basura que carcome lentamente su materia gris. Sin embargo esta analogía sexual tiene un defecto. El acto en cuestión carece de un juego previo y tampoco tiene siquiera la satisfacción de un orgasmo. La mentalidad del populacho es anorgásmica.Entonces, mi hipótesis es que la mayoría de la gente se entrega en forma voluntaria (consciente o inconscientemente) a los avatares que les imponga una pequeña clase dominante más lúcida y privilegiada que, ni corta ni perezosa, exprime al máximo los beneficios que esta situación le pueda dar. Nadie duda que el llamado “pueblo”, las grandes masas, han sido la fuerza de choque de los grandes procesos históricos: la mano de obra. Pero los arquitectos siempre han formado parte de la clase dominante, dirigiendo sus movimientos. Por lo tanto la masa ha luchado durante la historia, en la gran mayoría de los casos, por intereses que le son ajenos a cada uno de sus individuos y esto es producto de su pasividad frente al acontecer histórico. Thomas Hobbes y José Ortega y Gasset le tenían un temor reverencial, pero en la realidad, la masa está domesticada y se comporta como una criatura dócil mientras sus necesidades básicas estén satisfechas. Las nuevas necesidades simplemente las determina a su antojo el mercado y la gente que lo controla.
Desde luego que no toda la responsabilidad le cabe a la población utilizada. Desde “arriba” se promueve un condicionamiento mediático, la enajenación y lobotomización de la población para sacarle el mayor provecho a una masa de zombies o golems. Idiotas útiles dispuestos a cualquier cosa con tal de obtener un miserable premio, unas migajas a cambio de su trabajo. Uno mismo está dispuesto a transar algunos valores a cambio de algún beneficio. Mal que mal ir solo contra la corriente es un esfuerzo excesivo y muy probablemente inútil. Las soluciones a nivel global no existen como demuestra el fracaso de la ilustración y las doctrinas políticas de base marxista o socialista real. Y con esto se cierra el círculo vicioso: las soluciones sólo pueden ser personales, uno mismo como persona debe lograr salir de las restricciones del molde impuesto. Pero esa solución personal, el individualismo, vuelve a lo dicho en el primer párrafo como parte del problema.Tal vez la mía parece ser una visión excesivamente negativa que subestima a la gente pero yo sí creo que existen salidas a este círculo vicioso. Puede ser que sea simplemente la naturaleza del ser humano tener una casta privilegiada que, a cambio de algunos beneficios, sea capaz de manipular a las castas inferiores, pero la naturaleza evoluciona y es un hecho que sin estas castas dominadas, la clase dominante no podría existir. Sin embargo este sometimiento es una de las causas de la pasividad mental. Para mi, la pasividad mental se manifiesta por ejemplo en actitudes como rehusar pensar, delegar esa prerrogativa en otros y repetir como loro lo que se dijo en “los medios” cuando uno se encuentra en una instancia de sociabilidad. Creo que el sólo hecho de pensar, tener una actitud crítica frente a lo que se nos presenta (o al menos tener conciencia de lo que sucede) y poder concretar ideas propias permite que uno rompa la actitud pasiva y traga-pomadas que tan mal le ha hecho al ser humano en general.
2 comentarios:
Como ya se ha expusto en este blog largamente, no hace falta repetir mas de lo mismo. Está claro que la masa bruta honra su nombre y es eso, bruta y prefiere que otros "iluminados" gobiernen su destino sin tener que preocuparse ellos mas que de lo cotidiano, por no decir de sus necesidades básicas, comer y cagar. No podemos esperar que todos los individuos sean pensantes (me refiero a que tengan ideas propias y mentalidad crítica), ya que la inmensa mayoria NO quiere pensar, prefieren evadir la realidad de que son una pieza insignificante y reemplasable para la sociedad y esto es válido solo si ellos se creen esto, al creer que lo son, se convierten en ello. No quiero decir que todos puedan ser unos genios y que con sus ideas transformen al mundo, pero si que tendriamos una sociedad mucho mejor si estubiera formada por seres pensantes. Lo grabe de esto es que el circulo vicioso parece irrompible, los "lideres" evitan que las mazas piensen pero a la vez estas son la carne de cañon para nuevos lideres que los usan para posicionarse como una corriente importante o influyente haciendoles creer que las ideas son del "pueblo" y que ellos luchan por el bien social, pero estando en el "poder", ya no las necesitan mas y nuevamente el "pueblo" queda huerfano. Lo preocupante de todo esto no es que esté ocurriendo ahora, siempre ha pasado, lo preocupante es que hay personas que podrian aportar en algo, pero juntamente con los impensantes, prefieren no hacer nada porque han dejado de pensar, se han creido eso de que son una pieza mas, es decir, perosonas con potencial han caido al mismo nivel de los impensantes y dejan de hacer cualquier cosa por creer que no tendrá ninguna consecuencia.
Cierto.
Al parecer existe una especie de mecanismo de succión que impide que algunas personas con potencial evidente lo exploten. Pero en realidad releyendo una y otra vez lo escrito, me doy cuenta de que esa es la forma en que las cosas funcionan nomás y no tiene sentido dar juicios de valor al respecto.
Es como que yo diga: "Que lata que respiremos oxígeno solamente porque de otra manera tal vez podríamos vivir bajo el agua también".... Creo que es una LEY natural que las cosas funcionen así y punto.
Saludos.
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