lunes 25 de junio de 2007

Los Inefables Partidos Políticos

A propósito de Transantiago y sus viscisitudes, recuerdo hace una semana atrás que se debatía en el congreso la aprobación del famoso proyecto del gobierno que pensaba inyectarle 290 millones de dólares al sistema de transportes. Pero ante la actitud dubitativa de ciertos parlamentarios de la concertación, Soledad Alvear, presidenta de la DC, amenazó con sanciones que podían llegar incluso a la expulsión del partido a los diputados democratacristianos que votaran en contra. Esto sirve como introducción al funcionamiento de éstas extrañas instituciones: los partidos políticos. Instituciones inmorales, hipócritas, anti-democráticas y estancadoras del desarrollo de las ideas sociopolíticas y la inciativa individual.

Resulta que los partidos políticos se llenan la boca con el discursillo de la democracia (por lo demás, discurso intocable que se toma como un axioma supremo inmaculado, único garante de las libertades de las personas y del desarrollo de una nación ...mmm -póngase emoticón escéptico aquí-), pero Alvear amenaza con la expulsión a los democratacristianos que no voten como el partido indica, actitud absolutamente antidemocrática. ¿Por qué uno vota por personas entonces? Mejor que se votara por partidos políticos y de acuerdo con el porcentaje de adherencia de las personas, se estableciera un mecanismo electrónico que hiciera las votaciones automáticamente. Asi nos ahorramos los fuegos artificiales que rodean a las campañas y los rostros cubiertos de una cínica sonrisa en los afiches propagandísticos. Más aún, siguiendo la lógica de la señora Alvear, los diputados DC deben estar de acuerdo no sólo con la declaración de principios del partido político (lo que parece obvio), sino que con cualquier idea por descabellada que parezca, de la administración de turno. Entonces al entrar en un partido político uno se convierte en un autómata o una marioneta. "¡Vote así!"..."Ya, ahora esté o no de acuerdo, tiene que votar de la siguiente forma", "Ud. tiene que votar en bloque como el partido le ordene".

Sin embargo, la gente parece no reparar en aquello. Parece tan normal a estas alturas que nadie se sorprende, ya que sigue la decimonónica lógica de los partidos políticos que desde su concepción sólo siguen un falso interés colectivo en desmedro de intereses e ideas propias. ¿Cuál es la lógica?: una persona, individualmente no tiene casi ninguna posibilidad de hacer valer sus ideas a nivel macro, es decir, transmitir su ideología a la sociedad. Para eso surgen los partidos políticos con la idea de que una persona se asocie con otras para formar un conglomerado de sujetos con un ideario relativamente homogéneo. Al ser un grupo mayor, cobra mayor importancia para la sociedad y tiene más posibilidades de ser escuchado por ésta. Sin embargo, como todas las personas son diferentes, el partido político demanda un sacrificio de parte de cada uno de sus miembros. Los intereses/ideas/iniciativas propias quedan subyugadas, sometidas al interés del partido. Ni siquiera al interés nacional o de la gente.... No.... al interés del partido exclusivamente. Y si a alguien no le gusta, la puerta de salida es ancha.

Claro que esta forma dictatorial de administrar un partido tiene por fin mantener una disciplina y un orden entre sus filas. Pretenden que el partido sólo puede funcionar como tal, de lo contrario, de haber demasiadas diferencias dentro de éste, la misma existencia de los partidos políticos no tendría sentido. Bueno y en la sociedad actual ¿tiene sentido o no? No me parece absurdo hacerme esa pregunta. Todos los partidos políticos tienen una política en común: mantener el statu quo en lo que refiere a los mecanismos de funcionamiento del poder. Me refiero a la utilización de los medios de comunicación y el sometimiento de las personas con ideas al orden partidista. En otras palabras, que una persona por si misma no tenga ninguna posibilidad de obtener algún grado de poder (léase, ser elegido en algún cargo) y se vea obligada a entrar a un partido para ser escuchada. ¿Que los partidos son moderadores? Yo los veo más como coartadores, subyugadores y manipuladores. El moderador debería ser el sistema político en general, no el partido.

La inmoralidad de los partidos políticos radica en los métodos empleados para mantener ese orden de las cosas. La idea es hablar de descentralización cuando sólo se practica la centralización...del poder esto es. La existencia de los consejeros regionales, como personajes con derecho a voz y posibilidades de ser tomados en cuenta por los medios, fue aceptada por los partidos políticos sólo a cambio de que no pudieran optar a cargo alguno por 4 años luego de haber dejado su rol de consejero regional. Hábil forma de matar políticamente a cualquier osado que se atreviera a creer que tenía alguna posibilidad de ser elegido por su región en algún cargo. Dado que la popularidad de las personas se alimenta por el bombardeo mediático en televisión, prensa y otros medios, los partidos políticos se han vuelto eximios usuarios de éstos, casi monopolizándolos o al menos formando parte del oligopolio que los controla junto con otros poderes fácticos de tipo económico principalmente.

Afortunadamente hay algunos hechos que comienzan a mostrar la decadencia de tan nefastos conglomerados. Los conflictos internos de la concertación por los que tienen que negociar intensamente con sus congresistas para obtener su apoyo demuestran que el solo hecho de pertenecer a un partido no garantiza el control absoluto de sus círculos elevados sobre todos los miembros. Asi, algunos parlamentarios como los recientemente famosillos "díscolos", han usado a los partidos como plataforma para una carrera política, pero una vez "arriba" no cumplen al pie de la letra con sus designios. También algunos que luego de sus experiencias partidarias han logrado acaparar a los medios como Ávila o Flores. Sin embargo todos estos necesitaron de los partidos políticos para alcanzar su situación privilegiada en el escenario del poder en Chile. Creo que el caso del senador Bianchi, de la región de Magallanes, es un ejemplo único de alguien que se sube al aparato legislativo sin el apoyo de un partido.

A pesar de los contraejemplos, la espiral decadente de los partidos políticos sólo llegará a su punto final cuando la sociedad se de cuenta de que tales instituciones sólo funcionan como una referencia a la hora de votar y no como un aparato de control sobre las personas que adhieren a sus ideas más básicas. Los bloques atentan contra el funcionamiento democrático real, sobre todo como funcionan las cosas hoy en Chile: como un verdadero proceso dialéctico que guarda un falso equilibrio entre gobierno y oposición y reduce al mínimo la capacidad de generar cambios en el país.

viernes 22 de junio de 2007

La NO Regionalización

En el artículo previo a éste, mi colega Cristian se colgó del artículo que escribí yo para empezar a aportar en el suyo; y de ése artículo ("Manipulación de la opinión pública") ahora me voy a colgar yo para escribir las siguientes líneas.

Se han aprobado 290 millones de dólares para inyectarle fondos al alicaído Transantiago, el cual reitero, es un proyecto que nació con olor a cadáver. No es mi intención entrar a dar la lata con números, pero como ud., estimado lector, se imaginará... esa cantidad de dinero por más que suene como una cantidad estratosférica, puede resultar un pelo de la cola del gato si se compara con otras transacciones tanto a nivel privado como fiscal.

Ésta introducción fue para explicar lo siguiente: si bien esto podría ser una inyección de fondos considerable, no existe algún motivo para que acapare tanta importancia como la que hubo en éstos días. El sistema de transporte público tiene deficiencias no sólo en Santiago, hasta donde tengo entendido en Valparaíso también existe un sistema similar y con problemas propios y en Concepción tampoco lo están pasando muy bien con respecto a éste tema. ¿Por qué tanta preocupación entonces por lo que sucede sólo en Santiago?.

El asunto de la regionalización no es para nada nuevo y la crisis del Transantiago ha ayudado mucho para agudizar las diferencias en el trato que hay hacia la capital con respecto a las regiones. Incluso el hecho de trasladar el Congreso desde Santiago hacia Valparaíso con el fin de dar un paso adelante en el tema de la regionalización no pasó a ser más allá que un simple saludo a la bandera (hubiera sido lo mismo si se hubiera trasladado a Curacaví, Melipilla, San José de Maipo o San Antonio... las distancias son mínimas en comparación con otras zonas del país).

Ahora me voy a colgar de lo dicho por mi colega: ¿tan poco interés en la regionalización no se deberá a que es precisamente en regiones en donde realmente está pasando de todo?, ¿es más llamativo haber dejado el caos en Santiago para que los ojos del país se centren allí?. A lo que voy es que a lo mejor los malos resultados que ha tenido el Transantiago son exactamente el resultado que se esperaba tener, con el fin de que la opinión pública se encuentre permanentemente atenta a lo que sucede en Santiago y se olvide de lo que sucede en regiones (aunque algo se ha estado hablando de regiones, por ejemplo, el caso del río Mataquito).

Estoy hablando particularmente de dos situaciones: por el norte, el caso Pascua Lama y la intromisión de intereses principalmente norteamericanos en ésa zona, así como también la compra compulsiva de terrenos tanto por parte del señor Tompkins y también por parte de Sebastian Piñera, involucrando amenazas a los habitantes del sector presionándolos para ceder terrenos. Ambas situaciones, comprometen intereses a nivel país y probablemente la clase política haya sido ya comprada para entrar en complicidad con supuestos intereses oscuros que los personajes involucrados pudiesen tener. Pruebas concretas no se tienen; sólo se pueden compilar ciertos antecedentes ya sea de forma personal o leyendo algún testimonio por internet. De una manera u otra, el juicio a la veracidad de las opiniones vertidas, es de criterio personal.

Todo lo planteado puede resultar como una simple hipótesis que, reitero, el juicio a su veracidad queda a criterio del lector.

jueves 14 de junio de 2007

Manipulación de la Opinión Pública

A propósito de opinión pública y medios de comunicación, ¿cuál fue el último distractivo mediático "explosivo" para ocultar quién sabe qué movida oscura? La enfermedad de la hija de la Presidenta Bachelet, que se convirtió poco menos que en una cruzada nacional donde políticos de todas las bancadas se cuadraron para apoyar a la mandataria. Tal cosa, que parece de perogrullo, adquiere de pronto ribetes de gran noticia que conmociona a todo un país, especialmente en medios de prensa amarillista y/o sensacionalista como los diarios LUN y La Cuarta que alternaban sus titulares de farándula con el estado de salud de la hija de la presidenta.

No hay que ser tan ingenuo para pensar que son Los Medios o los dueños de éstos los que buscan manipular la opinión pública. Los medios de comunicación son una herramienta de los poderes fácticos. La historia lo ha demostrado y hoy, pese al fin de los regímenes totalitarios (al menos en occidente), los "mass media" siguen teniendo roles panfletarios y propagandísticos en forma hipertrofiada por la revolución de las TIC's (tecnologías de la información y comunicación). El dominio o control sobre un medio de comunicación es, ha sido y siempre será fundamental para sostener un dominio político sobre la masa. ¿Por qué la Fuerza Aérea de Chile voló las antenas de Radio Magallanes el día del Golpe de 1973?

Para muestra un botón: "Evo Morales juega un partido de fútbol a 6 mil metros de altura". Esa frase, que apareció en la prensa chilena y en internet en portales de los más diversos orígenes, me recuerda la forma en que Mao, como líder comunista supremo de China, cabeza de un régimen personalista, intentaba engrandecerse a si mismo y mostrarse como una figura cuasi divina con relatos a través de los medios de comunicación de la época que lo mostraban cumpliendo hazañas inconcebibles, como cruzar el Río Amarillo a nado....a los 60 años....



Desde luego que los objetivos pueden ser múltiples y la prensa escrita y televisiva se vende al mejor postor. Cuántas veces hemos visto medios que cambian de opinión de un día para otro. También hay que notar la hipocresía y el pacto tácito entre los dos lados políticos que tienen voz y voto (para qué estamos con cosas), cuando se trata de cubrirse las espaldas. Siguiendo con la ocultación de algunas cosas que mencionaba mi colega en el post anterior: ¿Quién se acuerda de Pascua Lama en la actualidad? ¿Y las compras compulsivas de tierras de Tompkins con supuestos fines ecológicos? Creo que sólo una vez leí algo sobre los "bonos de carbono" en la prensa tradicional. Por supuesto pasó sin pena ni gloria y nadie lo recuerda.

Respecto a la prensa "alternativa", definitivamente no tiene peso alguno....casi se podría decir que no existe. Además, es fácilmente despresitgiable ya que no tiene "tradición" y los atacados pueden mostrarse como víctimas de medios "paranoicos", "aparecidos" y "sin fundamentos". De la misma forma, la gente común y corriente termina creyendo todo el cuento ya que "si fuera cierto, aparecería en los medios de comunicación tradicionales". Por otra parte, los mismos medios "alternativos" se muestran poco serios en ocasiones y atacan con excesiva saña y apasionamiento. De más está hablar de los blogs, myspaces y medios de internet.

¿Cuál es la razón de la primacía de medios de comunicación que emiten noticias basura? El vulgo requiere pan y circo: los romanos ya lo sabían. ¿Pero es efectivo que los medios le entregan a la gente "lo que quiere oir"? Hablo de encuestas donde Chile aparece en los primeros lugares de rankings de crecimiento económico, competitividad, baja corrupción, calidad de la clase política y hasta simpatía y belleza si nos ponemos extremos. Eso indicaría que si, aunque quién sabe. ¿La ignorancia es la felicidad? Si es por eso, los periodistas son los más felices. De tanto hablar de la manipulación de las masas recuerdo el "Leviatán" de Hobbes y su tan acertada descripción de éstas.

Es un tema muy interesante que da para mucho y pronto profundizaré sobre ciertas aristas relacionadas.

miércoles 13 de junio de 2007

Propiedad de la opinión pública

En éstos días se ha abordado el tema de la delincuencia. La gente habla sobre la delincuencia y comenta con lujo de detalles. En éstos días de mediados de junio muchos de los que estén leyendo esto han hablado acerca de la delincuencia. La razón es elocuente: es de lo que han estado hablando los medios de comunicación (no metamos a la farándula, porque llega a ser un término casi anexo. Asumamos a la delincuencia dentro del contexto de las noticias "serias").

De todas maneras, no abordaremos sobre la delincuencia; sino del impacto que puede generar tanto inconscientemente como de forma consciente los medios de comunicación en la opinión pública. Un ejemplo simple, pero decidor, es el caso del Chupacabras, ser mitológico que hacía sus apariciones en Chile cada vez que Pinochet enfrentaba dificultades judiciales. Llegó incluso a ser tan evidente la coincidencia que en el momento de los últimos problemas legales del caballero apareció una anaconda gigantesca por allá por Los Andes (¿o Putaendo?, no recuerdo bien...).

Ahora último, el Transantiago generó un caldo de cultivo enorme para los buitres de siempre y se hicieron el festín con él. El Transantiago es como una guagua con una malformación congenita: nació fallada, y aunque se intente mejorar, va a seguir fallada por naturaleza. La gente en un principio sintió empatía con lo que se decía en la prensa porque lo estaba viviendo y lo sentía en carne propia. Seis meses después, la cosa sigue IGUAL de mal, pero a la gente no le importa. ¿Por qué? porque en la prensa ya casi ni se menciona.

Existen situaciones dramáticas, como por ejemplo cuando en los noticieros (que se suponen "serios") publican crasos errores en sus generadores de caracteres que luego la gente asume como aciertos ortográficos. Me explico, si en la televisión aparece la palabra "Suiza" como "suisa", mucha gente asumirá que esa es la forma correcta de escribir "Suiza". Como Bart Simpson le dijo a Homero: "le creemos a la televisión, porque ha estado más tiempo educándonos que tú".

El manejo de la información es fundamental sobre todo en ésta fracción del tiempo: ahora ésta se puede conseguir mucho más fácil y en cantidades industriales. Por lo tanto, resultaría conveniente aprender a filtrar lo que es y lo que no es conveniente para satisfacer necesidades particulares antes de absorber el juego de palabras muchas veces inducido que otros pretenden instalar sobre la opinión individual de cada uno.

lunes 11 de junio de 2007

Tribus Urbanas

El problema de la identidad en los seres humanos posee una enorme complejidad y puede ser estudiado desde innumerables ángulos. Sin querer profundizar demasiado en el tema general que da para tesis doctorales y tratados de centenares de páginas y arriesgando parecer superficial se puede decir, a grandes rasgos, que las identidades tienen como fin diferenciarse de los "otros" y sentirse perteneciente a un cierto grupo humano compuesto por individuos con determinadas características en común. Ésta identidad puede provenir de influencias culturales, religiosas, políticas, históricas, etc. Sin embargo, en el caso de las "Tribus Urbanas", como se verá más adelante, se refleja una contradicción y las identidades a esa escala ínfima se muestran variables, febles e inestables además de provenir de estímulos mediáticos, propagandísticos y ser un reflejo de sociedades en las cuales, los sentimientos de pertenencia dan claras señales de crisis terminal.

La reciente proliferación de grupillos Emo y Góticos entre los más pintorescos, me ha llevado a poner un ojo sobre la existencia de las (mal) llamadas "tribus urbanas". Lo primero que salta a la vista es que la forma de vestir, peinarse, hablar, escribir y comportarse de éstas personas proviene de un estereotipo, a diferencia de los tipos de identidades mencionadas más arriba. Tradicionalmente, tales manifestaciones son simbólicas y tienen fines representativos personales o del grupo social, en otras palabras, tienen un sentido simbólico. Pero en el caso de los Emo, por ejemplo, se trata de una conducta imitada cuyo originador es un "ídolo televisivo" extranjero. Es decir, al menos en Chile, la apariencia "Emo" es una vulgar imitación de una parafernalia proveniente de una idiosincracia diferente: una moda.

Los personajes que adhieren a ciertos grupos como los Emo o los Góticos responden a ciertos estímulos sociales en forma negativa. Creyendo que existe un modelo social "ideal" y una especie de rechazo de la sociedad hacia lo "diferente", reaccionan adoptando como modelo un estereotipo "alternativo" difundido por los mismos medios de comunicación de masas que patrocinarían esa determinada forma de ser y actuar "ideal" que ellos desprecian.

Por ejemplo, la búsqueda de "diferenciarse" del resto de las personas que implícitamente contiene una crítica social, nos lleva a la próxima contradicción. La crítica va hacia el vulgo inconsciente, la manada de ganado humano que se deja llevar por los tradicionalismos y los cánones aceptados por la sociedad, que responden a ese supuesto modelo "ideal" al que todos los borregos intentan imitar. Sin embargo una observación simple lleva a notar que los "Emo" y los "Góticos" se agrupan en manadas bastante más homogéneas. La búsqueda de la diferenciación en el caso de las tribus urbanas lleva a los individuos a perder la individualidad al seguir un estereotipo junto a otros y asimismo a convertirse en un estereotipo.

El argumento que usan desde luego es que se agrupan con otros desadaptados, descontentos con el modelo impuesto, sin embargo obvian el hecho de que SU tribu urbana también forma parte de una estrategia de márketing difundida por los mass media. Tampoco parecen advertir el hecho de que son una herramienta útil para que los vendedores de merchandising dirigido a ellos se enriquezcan en forma fácil ya que la forma de vestirse tan particular de estos grupos es sencilla de identificar y satisfacer con productos de la más diversa índole. Es un hecho que "los medios" (por decirlo de forma impersonal) intentan crear nuevos estereotipos a seguir, sobre todo entre los adolescentes de mentes frágiles y con púberes crisis de identidad. La razón es muy sencilla: al agrupar a las personas en diversas manadas compactas, sus gustos se homogenizan y se convierten en un blanco fácil de productos.

Para cerrar, el sentimiento de pertenencia a una de esas tribus urbanas es débil por la sencilla razón de que los grupos carecen de un sentido profundo que justifique su existencia, más allá de ciertos gustos artísticos y un difuso descontento con la sociedad. No hay una articulación de conceptos e ideas que redondee a la "tribu". Sin embargo, su existencia es fácilmente explicable por la falta de patrones con los cuáles sentirse identificado. La globalización (otro tema) ha llevado a esta crisis por su tendencia homogeneizadora y los grupos humanos más vulnerables encuentran en los "ídolos" una excusa para formarse una identidad que, pese a falsa, débil y contradictoria, es una identidad al fin.