martes 28 de agosto de 2007

Literatura/Basura


Hablando de libros, el más simple análisis del escenario en que se encuentran produce una depresión inmediata. Sobreprecios irrisorios, una masa lectora muy pequeña con niveles de comprensión penosos y una calidad de contenidos bastante dudosa. Más allá de la gente que no lee (la gran mayoría), entre la minoría lectora hay una tendencia creciente a leer basura que es preocupante. Es cosa de ver la sección de “Los más vendidos” en cualquier librería o el ranking de ventas de la semana en El Mercurio. Tampoco entiendo (racionalmente) por qué existen esas secciones. ¿Por qué a la gente le importa lo que lea el resto?

Bueno es claro que el grueso de la población lectora quiere leer lo que “se está leyendo”, lo que se comenta, el libro de moda. Mientras más leído, más ganas les dan de leerlo y esto es aprovechado por las entidades que lucran con el negocio: “¡56ª Edición!”, “¡Éxito de ventas en más de 65 países!”, “¡5 millones de copias vendidas en el mundo!”. El criterio cuantitativo –la aceptación popular- pasa a ser el que determina (y garantiza) la calidad de algo. Es lo que refleja el famoso dicho: “¡Coma mierda! Miles de millones de moscas no pueden estar equivocadas”. Desde luego sabemos que en la realidad tiende a ser todo lo contrario, sin embargo tal criterio cuantitativo, economicista y vulgar me parece que tiene su origen en la televisión y se ha incrustado como un cáncer en las mentes de las personas.

Entonces ¿qué lee la gente? Principalmente libros de entretención, best sellers, novelas rosa, relatos de fácil absorción, libros que tendrán próximamente una adaptación cinematográfica hollywoodense, etc. En principio no está mal, al menos es literatura. Pero cuando esto no va balanceado con textos con un poco más de contenido, pasa a ser lo mismo que ver televisión. De hecho lo que más se vende hoy son libros que tienen una estructura narrativa por escenas tipo guión cinematográfico: terreno familiar para generaciones que han crecido bombardeadas por imágenes televisivas y cuya capacidad de abstracción e imaginación es bastante pobre. No digo que todo el mundo deba leer a Mircea Eliade, Friederich Nietzsche o James Joyce, pero por lo menos una cosa que no sea un producto comercial de mísera calidad no le hace mal a nadie, ¿no?

Junto a estos libros de entretención aparecen en los primeros lugares de ventas los galimatías de los famosos libros de “autoayuda”, textos basados en palabrería barata en lenguaje pseudo-científico, sofismas y falacias ridículas que confunden al lector poco precavido y/o ignorante. Éstas verdaderas heces literarias me hacen lamentar profundamente la cantidad de árboles que han debido caer para poder fabricar papel suficiente en el cual imprimir semejante basura. La gente cree que lee algo útil, profundo y serio con alto contenido filosófico, rigor y erudición, pero la triste realidad dice que son desechos fraseológicos hipócritas y estafadores que no tienen más valor que lo que pueda decir cualquier “opinólogo” (un neologismo) de la TV al azar. Sin embargo el vulgo parece considerarlos útiles, allá ellos.

Entre los libros de más éxito de los últimos tiempos, hay dos que sobresalen: Harry Potter y El Código Da Vinci. El primero es un libro para niños que ha tenido un éxito bastante inexplicable para mi. Harry Potter es a la literatura lo que McDonalds es a la comida. Basurilla de fácil digestión en un envase bonito con un contenido artificial y plástico. Por ahí leí a algunos herejes (imbéciles) que se atrevían a comparar los mamotretos y revoloteos pedestres e inconsistentes del colectivo formado por J.K. Rowling y sus miles de editores, con la obra de C.S. Lewis, pero creo que tomarse en serio esos comentarios sería caer en un juego pueril sin sentido. Harry Potter es una soberana mierda y punto.

Mientras tanto, “El Código Da Vinci” es un embeleco de ficción en tono de telenovela, medianamente logrado aunque con pretensiones absurdas de erudición y documentación que sólo son capaces de convencer a personas rematadamente ignorantes o que en el fondo de su ser quieran creer lo que Dan Brown dice. Alguien dijo que era “El péndulo de Foucault para idiotas”, pero creo que incluso esa comparación deja mal a la excelente obra de Umberto Eco. Lo increíble del libro de Brown es que de pronto las librerías se llenaron de spin-offs y oportunistas tratando de colgarse del éxito del librillo. “Secretos del código Da Vinci”, “Cómo interpretar los secretos del código Da Vinci”, “Claves para entender las explicaciones a los secretos del código Da Vinci” y más fecas por el estilo, además de una gran profusión de imitaciones burdas al original con diseño similar de portada incluido. Ninguno vale la tinta con la que fueron impresos.

¿Qué es lo malo de todo esto? Que la gente reconoce al libro como un objeto con autoridad incluso mayor a la de su ídolo, la caja idiota llamada televisión. Si leen algo en un libro pasa automáticamente a ser una verdad revelada. El rebaño cree que por estar leyendo un libro se está “culturizando”. Pero siendo que la mayoría de los libros que leen son un simple producto comercial destinado a llenar los bolsillos de autores y editoriales sería interesante saber qué clase de cultura es la que obtienen de ahí. Sobre todo esto es preocupante dado el hecho de que algunas personas extraen de sus librillos de cabecera frases calcadas tipo “copiar/pegar” en las discusiones habituales. La esperanza que queda es que esta Literatura Basura sea simplemente la entrada al mundo de las letras, a partir de la cuál pueden pasar a cosas mejores. Pero mientras no se fomente la literatura desde la más tierna infancia, eso no será posible.

No puedo finalizar este artículo sin recordar una célebre intervención de don Armando Uribe, cuando se le preguntaba por qué criticaba a Isabel Allende siendo que tenía tanto éxito de ventas entre la gente. La respuesta fue: "Isabel Allende escribe pura basura, y a las masas: ¡que las parta un rayo!". Grande Don Armando.

miércoles 22 de agosto de 2007

Maletín Literario y Populismo Barato.

Siguiendo con una serie de medidas ridículas, mal pensadas y populistas, la Sra. Presidenta (y/o sus asesores) no dudaron en promover la idea de un "Maletín Literario", es decir, un conjunto de libros básicos que debiera haber en todo hogar chileno y que será repartido gratis a las 400.000 familias más pobres de este país. Esta burrada aparece como la "Gran Solución" a los paupérrimos hábitos de lectura que se diagnosticaron en la población de Chile y a la pésima comprensión lectora, analfabetismo funcional y carencia total de libros en un altísimo porcentaje de hogares de nuestro largo y ancho país.

Desde luego un infante sería capaz de hacer un diagnóstico acertado. La mayoría de la población chilena con suerte lee -y mal- el titular de un diario en el kiosko de la esquina. Las razones varían: demasiadas horas de trabajo que redundan en una falta de tiempo, flojera crónica para procesar información escrita, preferencia por la radio y televisión y sus contenidos pre-digeridos, etc. Es tan lamentable y penosa la situación que varias veces he oído de parte de algún escolar: "¿Para qué voy a leer el libro si está la película?"... ¡Eh! Triste en verdad ya que al no utilizar las neuronas para comprender, procesar, interpretar y aprehender la información, el cerebro se transforma definitivamente en un órgano inútil en estado latente, un apéndice.

Pero para eso está nuestro gobierno, para diseñar un progama como el "Maletín Literario" donde, para hacerlo más "democrático" y "participativo", se llamó a un montón de eminencias de nuestra farándula pseudo-cultural y artishtoide criolla para que junto con variopintos personajes de diversos ámbitos formaran el jurado que elaborara la lista de textos que contendría el famoso maletín. Desde luego que el jurado deja bastante que desear, con personajes como Alberto Fuguet (¿Acaso su prosa barata, efectista, anti-sistema y atractiva sólo para un preadolescente con crisis de identidad es un mérito suficiente para ingresar al jurado?), un par de profesoras de básica que no le han empatado a nadie, un poeta mapuche llamado Elicura Chihuailaf que le da un toque de "diversidad", varios escritores y poetas mediocres y Benito Baranda.... sí, el mismo Benito Baranda del Hogar de Cristo: vendrá a iluminar al jurado con su infinita sabiduría literaria.

Realmente no sé cómo Patricia May se prestó para ésto, siendo una persona lúcida e inteligente, ni tampoco sé por qué entró a este circo José Miguel Varas, Enrique Lafourcade (debe haber recordado su patético paso por Cuánto Vale el Show) ni Rafael Gumucio (tal vez recordó sus tiempos de Plan Z y Gato por Liebre). Otro acto circense fue la declaración del gobierno que decía que "nadie se había negado a participar en el jurado", que fue desmentida ipso facto por Cristian Warnken, otro que pudo elevar un poquito el nivel de este deslucido y contrahecho comité. Ya veo claramente la calidad de los libros que aparecerán: una versión económica de "El Principito" de Saint-Exupèry, el mamón, mojigato y ñoño "Juan Salvador Gaviota" y "clásicos" chilenos como "Ardiente Paciencia", los infaltables poemas de Neruda y la Mistral que son número puesto y quién sabe, tal vez algo de basura de Isabel Allende o un Harry Potter.


Bueno, por fin, ¿cuál es el problema de todo ésto? La plata de los impuestos que pagamos TODOS los chilenos irá a parar nuevamente al tarro de la basura. Parafraseando a Warnken, es tan absurdo pretender formentar la lectura regalando libros como pretender eliminar la pobreza de África lanzando millones de dólares en billetes desde un avión. Por favor que alguien me explíque qué bien haría una edición crítica del Quijote en un hogar de escasos recursos. Si el problema es que la gente NO LEE, NO LE INTERESA leer, ¿qué se saca con andar regalándole libros? ¿Acaso por lo bonito de la portada sus inexistentes hábitos de lectura aparecerán rápidamente? Es obvio, la plata de ese proyecto servirá para las excusas del gobierno ante cualquier crítica que diga que no se hizo nada por la cultura de este país.

Pero esto no es todo. El non plus ultra del populismo pueril y barato de nuestra presidenta apareció cuando se le hicieron ver algunas críticas similares a las que hago en este artículo. Rasgando vestiduras y con su habitual tono alharaco, Bachelet dijo que no aceptaría que "a los chilenos pobres se les tratara de tontos o que se dijera que no tenían interés por culturizarse". Este argumento demagógico, infantil, descontextualizador y carente de sentido tiene sin embargo un punto muy fuerte. Dentro del mundo políticamente correcto que es la fachada que se utiliza para el populacho, tal argumento es irrebatible. Ninguna persona puede decir: "Por supuesto, nadie va a leer esos textos porque todos estarán más preocupados de la pichanga del fin de semana, de la teleserie o de tomarse unos copetes con los amigos. A poquísima gente le interesa culturizarse". Dos pájaros de un tiro.

Por favor.... por favor paren de hacer estupideces. ¿Por qué no usan esa plata para fomentar la lectura desde los colegios y en mejorar las bibliotecas de éstos?

jueves 16 de agosto de 2007

Disquisiciones Sobre La Corrección Política

Las personas de nuestra sociedad occidental contemporánea tienen una lamentable tendencia a construir una fachada que esconde su individualidad. Dejan caer sobre ellos un manto de hipocresía que disfraza completamente cualquier pensamiento que no sea "aceptado socialmente" o que no entre dentro de los cánones dictados desde arriba por ominosas sombras que controlan lo que es correcto y aceptable. Entonces, los creadores de este escenario de ilusorio orden y consenso verbal moldean a su antojo el funcionamiento de la vida en sociedad y determinan los valores que ésta debe tener. El ridículo llega a su extremo cuando, los mismos "iconoclastas" que se proponían destruir los tabúes de una vida dogmática, cuadrada y conservadora que debía ser reemplazada por una con ideales liberales, levantan nuevas barreras a la libertad de expresión.

Es un hecho que la gente, el vulgo mismo, no crea tales murallas. El "disfraz hipócrita" de la correción política es una simple reacción a lo que la autoridad o algún poder fáctico con intereses al respecto establece y difunde a través de sus herramientas: los medios de comunicación y la misma gente "golemizada" (ocupando la terminología de mi colega Seth). Antiguamente los tabúes que no se podían transgredir en pos de una corrección política eran el respeto a la autoridad de la iglesia, del gobierno, de los uniformados, el matrimonio, etc. Sin embargo hoy es, no sólo aceptable, sino que bien visto que se cuestionen todas esas cosas. Si eso es bueno o malo queda al criterio de cada uno. Los nuevos tabúes que reemplazan a los antiguos son en este caso: la democracia, el culto a la diversidad, el ideal progresista, etc y temas como la pena de muerte, la homosexualidad, el aborto, la sociedad multirracial, el machismo, etc. Estos son los temas que supuestamente hay que tratar con suma delicadeza y cuidado... no se vaya a ofender alguien.

Lo dicho en el párrafo anterior no hace más que confirmar la frase de Giuseppe Tomasi di Lampedusa en su obra "El Gatopardo": "Se tutto deve rimanere com'è, è necessario che tutto cambi". "Para que todo siga igual, es necesario que todo cambie". Si reemplazo una caca por una mierda, no será apreciable ningún cambio. Pero "¡Alto!" -me dirían los creadores y cultores de esta nueva sociedad basada en una falaz libertad de expresión. "El mismo hecho de que puedas decir esto aquí es una muestra de que la libertad de expresión sí existe". Claro, restringido a un blog tal vez pueda decir muchas cosas (aunque no cualquiera) sin temor. Pero abierta y públicamente con mi nombre y cara... mmm... no lo creo. El martillo juzgador de la corrección política caería sobre mi inmediatamente convirtiendome en un interdicto, un sujeto extemporáneo y falto de tino. Pasaría a la trituradora mediática para que todas mis opiniones fueran desacreditadas, desautorizadas y ojalá borradas de la historia. Y si pudieran hacer que me retracte como Galileo, también lo harían. Sin embargo, yo también murmuraría "Eppur si muove".

Pasemos ahora a revisar algunos ejemplos de la corrección política en nuestra sociedad y sus diversas manifestaciones. Todo discurso debe incluir guiños hacia las minorías. Los políticamente correctos deben siempre reconocer la homosexualidad como una "opción"... cualquiera que tenga aunque sea un mínimo reparo al respecto es inmediatamente tildado de "homofóbico": palabra terrible que denota un rasgo supuestamente cavernícola del afectado y que lo reduce a la condición de un simio que no tiene derecho a expresar opinión alguna nunca más en la vida. Como vemos en este ejemplo, la corrección política apela a la acuñación de términos que tienen una connotación ofensiva con los cuales motejar a los que se salen de los cánones establecidos desde arriba. Otro ejemplo de esto es la palabra "racista". Si tu osas manifestar alguna vez que es posible que exista una pequeña posibilidad de que la raza X tenga una leve diferencia con la raza Y que no sea sólo en el fenotipo, automáticamente te apuntarán los dedos acusadores y la exclamación: "¡OH! Eres un RACISTA".

Esa misma lógica absurda es la que siguen todos los "ista", siendo un ejemplo claro en los últimos tiempos la palabra "machista". Sin embargo los adalides de la libertad de expresión SÍ aceptan como algo positivo a las "feministas". En el caso de la pena de muerte, da la impresión de que el lavado de cerebro mediático no ha dado tan buenos resultados, pero aún así mucha gente no osa declararse a favor (aunque en el fondo lo estén) ya que atenta contra aquel dogma inmaculado de los derechos humanos. Otro de los puntos obligatorios de la corrección política es que, cada vez que se va a tocar un tema "delicado", es necesario ACLARAR que uno no adhiere a una de las posturas universalmente condenadas por esta nueva religión. "No lo digo de machista, pero me parece mal que ...blablabla" ó "No es que tenga nada contra los gays pero....blablabla". Hipocresía absoluta. Una pantomimia patética.

En algunos países como Estados Unidos y gran parte de la Unión Europea se ha llegado al paroxismo de intentar legislar al respecto. Y efectivamente en muchos países de Europa hay delitos como "Negar el Holocausto". ¿Qué significa esto? Que por poner en duda cualquier dato que la historia oficial diga sobre la supuesta masacre de judíos en campos de extermino, vas a la cárcel. Incluso suponiendo que todo eso fuera cierto, se está penalizando con cárcel a las personas por el simple hecho de mentir o peor aún, por el sólo hecho de estar equivocado. Libertad de expresión mis polainas. Para finalizar, la democracia es otro punto que vale la pena destacar. Si alguien manifiesta verbalmente algo en contra del sistema democrático actual en el mundo, es un interdicto, un renegado social, un primate. Las mismas democracias que en forma anti-democrática imponen su sistema y sus valores a los demás. Paradójico en verdad.

Las conclusiones se las dejo a uds. estimados lectores. Creo que los hechos hablan por sí mismos.

jueves 9 de agosto de 2007

Golems de Barro, Hechiceros y Alquimistas


Se dice que durante la Edad Media, entre hechiceros y alquimistas se consideraba como una de las mayores pruebas de su poder, la capacidad de crear vida, específicamente vida a partir de los elementos, a dichas creaciones abominables se les denominó golems, cuya acepción en hebreo significa "idiota", ésto reflejaba fielmente la capacidad y voluntad de dichos entes. Estos golems eran creados únicamente con el fin de complacer a sus creadores como sirvientes totalmente fieles ante la voluntad de éstos, carecían totalmente de voluntad y de espíritu, esclavos serviciales y sumisos a su amo, pero que podían llegar a ser tremendamente implacables y destructivos a aquello que se les estaba ordenado a eliminar en caso esa halla sido su orden. Dicha capacidad para trastocar la materia a seguido quizas vias paralelas hasta nuestros días, elaborandose procedimientos mas sutiles , poderosos, y conforme a los cánones racionalistas que imperan en el mundo luego del Renacimiento o Edad de las Luces. Estos alquimistas y hechiceros ahora bajo la impronta moderna, han depurado su técnica y conocimientos para crear a los golems de barro, o si se prefiere al "golem-hombre", la degradación del hombre en un ente material carente de voluntad y espíritu, Se podrá decir que la idiocia humana viene desde su misma aparición, sin embargo no existen referentes históricos en los que esta idiotización este tan fuertemente vinculada a la carencia de espíritu (la voluntad de lucha, la voluntad que se resigna a ser esclavo, el cuestionamiento de lo que es y de su propia existencia).

Los medios que se fueron gestando para lograr transmutar al "Hombre" (sirvase a leer como genero Humano, para no herir la susceptibilidad de algún coprolingüista post-moderno ), en Golem fueron delicadamente delineados bajo improntas intelectuales, las que fueron llenando las mentes del hombre con suaves melodías de ideologias universalistas, igualitaristas y vulgarizadoras (Vox Populi, Vox Dei). Amancebadas las mentes de muchos con estas ideologías se prosiguió con el mágico ritual de la transmutación del hombre-espiritu en golem-hombre, la estupidización de las masas, el fomento al amor exacerbado hacia el materialismo y la destrucción del espiritu del hombre, todo esto apoyado por sistemas político económicos meramente materialistas que contribuyen a destruir la familia y los principios de comunidad y de pueblo. Todo esto a hecho que el hombre dentro de la previa condicion de esclavo a la que ha sido sometido por el sistema, sea a su vez emponzoñado con delesnables artilugios de manera de mantenerlo permanentemente en un estado de seminconciencia , en la que se le presentan como exquisitos bálsamos purificadores la vulgarización y degradación humana, entre los que podemos citar el consumismo (esclavo del materialismo), prensa escrita y televisiva (desinformación), programas miscelaneos y de farandula (el mas degradante elemento de la alquimia moderna de la golemizacion), vulgarizacion de la cultura (degradación mental del hombre), destrucción y vulgarización del espíritu (la perdida de la voluntad y la resignación absoluta a la esclavitud), sistema politico economico (transformación del hombre en un esclavo útil al sistema, tanto como consumidor como productor).

Lamentablemente la golemización del hombre ha ido tomando ribetes cada vez más trágicos, y donde en este mundo cada vez más globalizado el golem-hombre será su habitante, como esclavo ideal para el universalismo, donde la identidad y la cualidad como persona de voluntad, y con una propia visión del mundo divergente al sistema actual no son permisibles. Los beneficiarios de esto son los mismos a quienes sirvieron dichos hechiceros, los pregoneros de la universalidad y la perdida de la individualidad (no confundir con el individualismo enfermizo que invade a muchos hoy en día), aquellos que se han preocupado por destruir los nacionalismos, el sentido de comunidad, de pueblo y, basados en el aspecto sanguíneo, son los que han utilizado todos los medios para destruir al "Hombre" que se opone al golem de barro, guerras, corrupción, manipulación de la información, ideologias destructoras del espiritu, y artilugios mágicos de por medio.

"Esta es la guerra que persiguen los amanuences y adláteres de los esbirros de la materia en contra del Hombre-Espiritu".

lunes 6 de agosto de 2007

Feminismo Anti-Hombres

A raíz de las últimas polémicas en el país a causa de temas como la tipificación del "femicidio" (ver más abajo), ha salido a la luz una vez más y lamentablemente, una enorme masa vociferante femenina que lejos de cumplir con su objetivo de elevar el nivel de vida de las mujeres en el país, terminando con la discriminación; no han logrado más que dejar muy mal parado a su propio sexo, cumpliendo todos los requisitos posibles para ser estereotipadas: hormonales, histéricas, ridículas e irracionales. Sin embargo sería muy fácil desollar por escrito a estos grupúsculos que sólo se representan a si mismos en lugar de representar a las mujeres inteligentes de este país que no caen en sus métodos básicos y banales. Por lo mismo en este escrito pretendo manifestar mi visión amplia y general sobre el decimonónico feminismo anti-hombres en Chile.

En primer lugar se usa un cliché totalmente prostituído cuando se trata de explicar el origen del machismo: Es un problema cultural. Si asumimos que puede ser un problema cultural, las principales responsables son las mujeres, que en siglos pasados fueron indudablemente las educadoras primarias de los hijos en la más tierna infancia, en épocas en que era impensable una mujer que trabajara fuera del hogar. Incluso en el día de hoy, las educadoras de párvulos y de básica son en su mayoría mujeres y la madre sigue cumpliendo un rol educativo predominante en la sociedad chilena. ¿Son las mismas mujeres entonces sus propias y mayores enemigas? Mujer madre - crianza - nueva generación machista - discriminación - desigualdad.


Pero entre tanto aún hay gente incapaz de ver el problema en este nivel. Por ejemplo anoche en "Tolerancia Cero", Alejandro Guiller en uno de sus acostumbrados arranques de estupidez dijo que el problema no se solucionaba con "educación" ya que era un problema "cultural". Me gustaría que ese señor me explicara entonces, a través de qué se transmite la cultura entonces y de qué forma se puede "enmendar" tal problema. Seguramente, la estrechísima visión del señor Guiller lo lleva a la conclusión de que lo más adecuado es la promulgación de leyes al respecto. Como si las leyes fueran las que determinan la cultura en lugar de lo contrario. Es decir, "moldeemos la sociedad a través de leyes que nuestras omnisapientes eminencias periodísticas estimen adecuadas" en lugar de crear leyes acordes con los valores que la cultura propia estima convenientes.

Sin embargo, las feministas tienen su propia visión y sus propios chivos expiatorios. El principal es el "patriarcado". El antiguo y relamido discurso de la subyugación femenina por parte de una sociedad dominada por hombres que les ha negado la posibilidad de defenderse o de enfrentarse de igual a igual con ellos, quitándole las armas, la posibilidad de escribir, de votar y en resumen, varios derechos que las ponían en desventaja respecto a los hombres. Si bien, esta teoría tiene algo de cierto para el Chile de hasta hace unas décadas, los culpables directos no son "los hombres" sino la sociedad, compuesta por dos sexos, basada en interrelaciones entre ambos y con una clase dominante masculina educada principalmente por mujeres machistas. ¿Por qué entonces, el objetivo de ataque de estas feministas anti-hombres es el sexo masculino, en vez de gente de su propio sexo con una mentalidad totalmente opuesta?

Sin embargo el feminismo confrontacional, activista, repleto de tortilleras y marimachos espeluznantes me produce un poco de lástima. Lo que salta a la luz es un complejo de inferioridad patético, resaltado con cada palabra de resentimiento extremo que profieren. En lugar de tener el convencimiento pleno de que las mujeres son iguales en sus capacidades y derechos que los hombres, parecen sentirse completamente inferiores y necesitadas de privilegios especiales y discriminación positiva, culpando además a los hombres de todos los males del universo para tratar de ponerlos a ellos a la bajísima altura de su autoestima. Por otro lado, en lugar de resaltar las cualidades de su sexo, se vuelven ahombradas tratando de demostrar que poseen las cualidades masculinas. Es decir, se convierten en un remedo ridículo y ominoso de algo que desprecian: los hombres. ¿Doble estándar? Si, pero no sólo eso.

Tal vez en su esfuerzo por no parecerse a las bataclanas televisivas y meretrices cazarrecompensas de la farándula se convierten en lo que más odian. Son la refutación viviente de la frase de Nietzsche "Wer mit Ungeheuern kämpft, mag zusehn, dass er nicht dabei zum Ungeheuer wird", traducible como "aquel que combate monstruos, debe cuidarse de que en el proceso no se convierta en un monstruo" ('Humano Demasiado Humano'). No te hicieron caso Friederich, seguramente porque eres hombre y parte del patriarcado culpable de todos los males del mundo.

La Sagrada Familia



Gracias a mi mala costumbre de leer el periódico ajeno en el Metro, me acabo de enterar de algo que parece que se sabía hace algún tiempo: la fusión entre D&S (dueños del supermercado con la gerenta rockstar) y Falabella. Supongo que ésta alianza estratégica fue una movida para contrarrestar la alianza ya conocida por Cencosud y Paris. Pero en ésta ocasión no quiero hablar directamente de la guerra entre supermercados y entre tiendas de "retail" (que suena taquilla referirse así a lo que antiguamente se conocía simplemente como "multitiendas"), sino que deseo referirme a los movimientos similares a los que hacen éstos mercanchifles colosos.

De un tiempo a ésta parte he leído de fuentes poco concretas pero bastante decidoras a la vez (aunque se lea medio contradictorio) sobre ciertas teorías sugiriendo que en los años '60 la inmigración, el feminismo y las drogas (entre otros elementos) fueron introducidas por el establishment de ésos años con el fin de promover el desorden y la promiscuidad con el fin último de provocar la desintegración de la familia y en ciertos entornos más "racistas" (el juicio de valor de ésta palabra queda a criterio del lector), promover bajar la tasa de nacimientos y favorecer una inmigración, lo cual deriva posteriormente a la mezcla de razas perdiendo así la identidad y los nacionalismos (elementos que bien aplicados podrían derrocar un imperio incipiente).

Por otra parte, desde siempre me ha llamado la atención la promoción excesiva de la "familia unida" y demases discursos por parte de la iglesia católica. Siempre me he preguntado qué mierda la iglesia tiene que hablar de la familia y en contra de campañas del sida "que favorecen las prácticas sexuales fuera del matrimonio" , siendo que en la iglesia, sus personajes supuestamente han hecho votos de castidad y han dejado de lado su vida personal por Dios. Sin embargo, considerando que la educación de elite es en su gran parte de origen católico, éstas opiniones proporcionadas por la iglesia probablemente tengan una explicación que sí raya en lo lógico, aunque a las personas que abrazan ideas más liberales les podría costar comprender en un principio.

Ahora, ¿qué tienen que ver los holdings, con los años '60 y con las opiniones de la iglesia? en la forma, nada. No obstante, la presentación de éstos tres escenarios tienen un factor común: la familia. En el campo de los negocios cuando las empresas ven muy dura la competencia recurren a unir fuerzas con empresas que prestan servicios similares, entrelazándose tal como puede ser un apoyo familiar (lamentablemente para nosotros los consumidores y/o para los emprendedores de las PYMES, ésto termina siendo un monopolio de proporciones casi al punto de convertirse en una pelea entre David y Goliat). Volviendo al tema de los retails, el tiempo le da la razón a ésta afirmación: los competidores cercanos a las alianzas antes señaladas han ido perdiendo terreno, siendo que antes eran principales estandartes del rubro (de buena fuente, específicamente me refiero a la tienda en donde regalaban ositos antes).

Por otra parte, el discurso de la iglesia con respecto a los valores conservadores no va dirigido al pueblo llano sino que muy por el contrario: para el ganado existen bailes de moda, modelos escandalosas y programas de televisión que promueven el individualismo disfrazado de buena onda y placeres varios. Mientras que para la elite existe la unión familiar, las dinastías, los grandes grupos económicos y las alianzas estratégicas (todo esto disfrazado bajo un halo de "cartuchismo", "fascismo", "ultraconservadurismo" por parte de la mayoría de la gente). En términos más simples: mientras en la escuela con letras y números de alguna comuna popular de Santiago sus alumnos bailan el "koala" en alguna fiesta, en la escuela con nombre y apellido del barrio alto, sus alumnos están siendo adoctrinados con éstos "valores" con el fin de preservar a la elite en el tiempo.

Probablemente más de alguien pensará que éste artículo es pacato, pero sin embargo no lo es: sólo es una visión personal de cual es la relación entre "los valores de la familia unida" de los cuales muchos se llenan la boca con las prácticas de los sectores más privilegiados del país.