miércoles 2 de julio de 2008

Malabares Periodísticos, Lugares comunes e Ignorancia Supina

A propósito de la liberación de Ingrid Betancourt en Colombia y el gigantesco, inflado revuelo periodístico que ha causado, me parece apropiado destinar algunas líneas a la funesta plaga de los periodistas chilenos. Una plaga terrible, un verdadero flagelo a la cultura nacional ya que los periodistas son en cierta forma, los que educan a las personas en esta sociedad alienada por la televisión. Maestros del error, de la palabra mal usada, inventores de “usos” idiomáticos, leales a los clichés y frases hechas, ignorantes supinos y herramientas útiles para las fuerzas que pretenden controlar todo vía propaganda. ¿Un mal necesario? Tal vez. Es difícil informarse de las cosas sin valerse de los medios de comunicación… monopolizados por los periodistas y todas las características que mencioné anteriormente.

Para ejemplificar los “malabares” tocaremos el caso particular de Ingrid Betancourt: ¿Qué tan importante es realmente la liberación de esta mujer? Desde luego, muy poco. Al igual que en el caso de Madeleine McCann, la Sra. Betancourt se convirtió en un símbolo periodístico, en un personaje esencial en el que se concentran artificialmente todas las miradas y anhelos del vulgo espectador. Estos personajes cumplen dos funciones análogas. Por un lado su importancia es inflada hasta casi reventar con el fin de provocar cierta identificación de la masa con ellos y de esta forma, cautivar a un público cada vez mayor para los reportajes en televisión y diarios. Por otro lado, como se mencionó en un artículo anterior, sirven, en un estamento superior al del periodismo, como voladores de luces mediáticos para ocultar lo que REALMENTE importa. Así tenemos que la liberación de Ingrid Betancourt aparece como el final feliz y trascendente de una dramática historia de secuestro por parte del terrorismo colombiano pero, ¿alguien se acuerda del resto de los secuestrados que ascienden a quién-sabe-cuántos miles?

Siendo esto ya bastante irritante para las personas que ven procesos más allá de una suma de simples casos individuales y que no le asignan importancia desmedida a ninguno de estos, vamos al siguiente punto que son los “clichés periodísticos”. Un ejemplo reciente que enloda a nuestro paupérrimo periodismo chileno es el anuncio del gobierno en que señala que enviará una buena cantidad de millones al fondo de estabilización del precio del petróleo. Resulta que en el anuncio se usó la palabra “inyectar”, entonces todos los burritos se pusieron a repetir ad náuseam el relamido mantra: “El gobierno ha decidido inyectar X millones de dólares….”, “…la anunciada inyección de X millones….”, “… se espera que con la inyección de recursos….”, etc. ¿Originalidad? Nada. ¿Usar las neuronas? En absoluto.

Pero pocos clichés son más odiables que el hábito periodístico infecto-contagioso de comenzar intervenciones con el verbo en infinitivo: “Señalar que…”, “Decir que…” o ejemplos como “Primero que nada, felicitar a…”, “Sólo indicar que…”, etc. Esto ya es casi una regla en el periodismo televisivo nacional. Afortunadamente aún no llega a la prensa escrita. Esta estupidez se suma a clichés más clásicos como “fatídico día”, “flagelo de la droga”, “el siniestro destruyó….”, o uno de los más increíbles y que se ha traspasado al, también penoso, mundo político nacional: hablar de “el tema de”. Un par de botones de muestra: “El tema de la corrupción es nefasto porque…”, “la delincuencia es un tema complicado para el país”. ¿Cómo va a ser EL TEMA el complicado? Lo complicado es la maldita corrupción y la maldita delincuencia, NO el TEMA.

¿Y qué decir de la ignorancia supina de los periodistas? Gracias a ellos tenemos artículos de Wikipedia plagiados en su totalidad en los reportajes de televisión, notables frases como “flujo piroplástico”, que oí varias veces en reportajes sobre el volcán Chaitén (mínimo informarse un poco del tema antes de hablar sobre él) y neologismos como “locaciones” y “femicidios”. Pero más para el bronce aún son las palabras existentes mal usadas como “virtualmente”: “El equipo quedó virtualmente eliminado tras la derrota de hoy”. ¿Alguna vez habrán tomado un diccionario en su vida? Por lo menos, los carabineros (pacos) en su robótico y adoctrinado lenguaje, al menos lo usan correctamente: “La llegada de la policía frustró el atraco y el sospechoso emprendió la huída en un vehículo sin placa. Sin embargo se logró aprehenderlo, se le trasladó al recinto policial para hacerle control de detención y luego se derivó a las dependencias del V Juzgado. En el lugar de los hechos en tanto se produjo un deceso. Al parecer se trataría de un suicidio pero se están haciendo las pesquisas para descartar participación de terceros.” ¿Por lo tanto las investigaciones continuarán? “Afirmativo.”

El lenguaje del periodista es adoctrinado también…. Pero MALO además. Sin lugar a dudas, la calidad periodística en Chile es deplorable. Ahora se habla del periodismo ciudadano.... ¿pero cómo no? Si para hacer la pésima labor que hacen los periodistas en TV no es necesario estudiar 5 años.

5 comentarios:

F. dijo...

Sólo decir que, está muy bueno este posteo...

¡Qué debilidad mental revelan! Tal vez habría que estudiar a conciencia unos años para alcanzar ese grado de deterioro mental.

Esperemos que surjan alternativas de opinión razonablemente sustentada, claro que con la paupérrima educación de nuestros días, hasta alcanzar la masa crítica es un desafío.

Cristian dijo...

Lo que, en materia literaria, se está haciendo o no podrá importarle un pepino a algunos; a otros precisamente lo contrario; los últimos finalmente ni siquiera saben de la existencia de lo hype, true, poser, latino, yanqui o lo que sea. La problemática radica principalmente en estos últimos; probablemente, los que más saben de literatura, tal vez no académicamente (elemento siempre menor a la hora de escribir), sino en el accionar de la escritura misma. Como un cuaderno que se cierra. Y la novela acaba de ser concluida. ¿El autor? No leyendo una nueva escritura, probablemente; sin lugar a dudas, no aprehendiendo; sino ahí, con el cerebro, violando.

Cristián - Panzerfaust dijo...

Disculpa pero no entendí...
Saludos.

Uno mas del monton dijo...

Llegue al blog buscando sobre zeitgeist, me encantó. Me quice suscribir a las entradas por RSS para verlas desde mi correo pero veo que no se puede, estaria bueno que lo agreguen. Te ce comento que yo abrí un blog hace poco
http://pensandounpoco.com.ar
y me gustó tu estilo asi que te voy a estar leyendo y por ahi robando algunas cosillas :$
Al leer varias cosas me dió vergüenza y un poco de culpa la poca dedicación y ganas que le pongo al postear en el mío, en si el poco tiempo, porque las ganas estan.
Saludos desde a argentina a chile, sin rencores ;)

Posdata: :P
Vi que peter es ingeniero electrónico :O .. yo estoy estudiando eso, si no molesta querria saber que tal te va? yo tengo miedo de no poder terminar la carrera.

Peter dijo...

Hola, si.

Mira, para ser honesto, no me ha ido muy bien en la parte Electrónica y Telecomunicaciones. Sin embargo, estoy aprendiendo varias cosas en el rubro de las Tecnologías de Información: te invito a http://pgl-ti.blogspot.com en donde hablo más acerca de ello.

Saludos
Peter

Ahora, dejo de hablar de mi para dar cabida a más opiniones acerca de los periodistas quienes - según yo - no resisten mayores análisis.