viernes 7 de agosto de 2009

Acerca de la Idiotez Contingente

¡Qué aburrimiento! Todo este pseudo-debate acerca de la pena de muerte que aparece justo en el momento en que se producen todos los “debates” en este país de clase política paupérrima: en el instante en que sale a la luz un crimen de alta cobertura mediática e impacto público. Parece que los políticos terminan siendo igual que la señora del kiosko de la esquina para legislar… aparecen dando opiniones de “alto vuelo” ante los casos más mediáticos poniendo "cartas sobre la mesa". ¡Pffff! ¿Para qué mierda los elegimos entonces si no tienen absolutamente ninguna diferencia con un pelagato miserable común y corriente? ¿Acaso porque pertenecen a un partido político? Sí, es obvio que es por eso, pero si uno lo piensa en abstracto es ridículo.

Lily Pérez aparece ahora defendiendo la pena de muerte y llamando a reponerla. ¿Pena de muerte? ¿Acaso este asesino y violador lo hubiera pensado 2 veces antes de asfixiar, violar y arrojar viva al mar a su víctima menor de edad si hubiera pena de muerte? Es estúpido pensar eso. Un sicópata no piensa en las consecuencias: se deja llevar por un arrebato del momento. Son volátiles. ¿Ha servido en algún país la pena de muerte para “disuadir”? En fin, a mí no podría importarme menos si eliminan a una lacra de esas. De hecho no me interesa si esas basuras siguen viviendo o no, no defiendo sus “derechos”, pero simplemente me apestan los argumentos absurdos y pedestres que usan algunos para gritar sus berrinches infantiles frente a un caso específico.

Me dan risa también las contradicciones de estos personajes. Todos estos aliancistas que, cuando se debatía lo de la píldora del día después, se auto-definían con el hilarante eufemismo de “Pro-Vida” (¿como si los demás fueran (mos) “Pro-Muerte”?) ahora claman por la pena de Muerte para los asesinos y violadores. No entiendo entonces. Sus consideraciones religiosas y provenientes de su moral judeocristiana los remuerden sólo en algunos casos, pero desaparecen totalmente en otros. Parece que el catecismo con el que fueron adoctrinados no sirvió de mucho. Peneadicto XVI no debe poder dormir así.

Son muy divertidos estos “Pro-Vida Pro-Pena de Muerte”. Porque estos personajes salen a aprovecharse del pánico y de la rabia colectiva para obtener réditos personales. Imagínese, amigo lector, que Lily Pérez sale exigiendo a llamar a un plebiscito. Sí, claro, ahora. Pero si hacemos el mismo plebiscito en un par de meses más, el resultado sería totalmente diferente. ¿Cómo mierda se van a hacer las leyes basadas en impulsos efímeros? Es como hacer leyes basadas en la moda. ¿Y qué hacemos cuando esta cambie? ¿Cambiamos la ley de nuevo? Claro pero cuando se trataba de la Píldora del Día Después, ni pensar en llamar a un plebiscito, pues. La opinión del pueblo sólo les importa cuando saben que está de acuerdo con ellos no más. En fin, así es la política en Chile. Y lo peor es que la gente cae con eso.

Si el Estado decide empezar a matar delincuentes, bien, pero eso no solucionará absolutamente nada. Simplemente hará más espacio libre en las cárceles para nuevos miembros del hampa. Sicópatas hay y siempre habrá en todas las sociedades y culturas del mundo. Nadie ni NADA va a impedir que haya un caso así alguna vez cada ciertos meses o años. No tiene que ver con las condenas, con el código penal. No es lo mismo que los robos y asaltos. Esto tiene que ver con el lado oscuro del ser humano. Con los instintos más bajos y animales que incluso los mismos monstruos que ejecutan los crímenes ignoran durante su vida previa.

Pero estos idiotas no entienden nada. O al menos eso quiero creer. Prefiero creer que son tan idiotas como el vulgo y no entienden nada a creer que son unos zorros astutos e inmorales que lo entienden todo, se hacen los idiotas, se aprovechan de la volatilidad de la masa y se cagan de la risa a sus espaldas.