Cuando yo creía que el país había entrado en un "coma" político con un status quo que lleva casi 20 años y que a todos parecía acomodar, repentinamente empiezan a surgir miríadas de candidatillos presidenciales con grandes egos, grandes aspiraciones y pequeña inteligencia. Así es como tenemos un escenario político con Frei y Piñera, los tradicionales, apoyados por sus respectivas coaliciones: pésimos candidatos lo cuál le da ventajas a Piñera por ser el "pésimo" del otro bando (que "no ha tenido la oportunidad"); un candidato apoyado por la izquierda extraparlamentaria, Jorge Arrate, quien ni siquiera forma parte de un partido de esa coalición... ; y varios candidatos descolgados de la Concertación: Navarro, Zaldívar y la vedette Marco Enríquez-Ominami, el gran camwhore de la política chilena.
Eduardo Frei es un muerto político que fue levantado por las mezquindades personificadas de la Democracia Cristiana. La candidatura de Frei logró aprovecharse de la soberbia de Lagos y de la cobardía de Insulza y de pronto, este hipócrita era el único que se atrevía a ser candidato presidencial de todo ese conglomerado añejo y putrefacto de la Concertación. Le salió al paso un tipo decente como José Antonio Gómez y, sabiendo que sólo los Radicales lo apoyarían, se atrevió a enfrentarlo en una primaria más turbia que el plebiscito del 80', una mísera primaria regional con sólo 2 de los varios candidatos que empezaban a asomar en los partidos de la Concerta. Con toda la maquinaria propagandística y la inercia de los partidos políticos "grandes" de este conglomerado, Frei ganó con una pobre ventaja. Aquí el camino quedó semi-despejado y este, uno de los presidentes con menos carácter de toda la historia de Chile, un tipo con pobre manejo, mala presencia e inteligencia pobre, además de ser un gran hipócrita, se convirtió en el candidato "oficial". 
Sebastián Piñera es un lobo en piel de oveja, artero, maquiavélico y vende pomadas por excelencia. Es de esos típicos mencheviques que tratan de quedar bien con Dios y con el Diablo, buscando apoyos para luego traicionarlos (véase Gabriel González Videla). Ahora está marketeando su campaña presidencial como algo original pero a decir verdad Piñera tiene absolutamente CERO ideas originales. Promete crecimiento, todos sabemos a costa de qué... crecimiento con peor distribución = beneficios para unos pocos. Pero a la vez juega su carta populista... no critica mucho a Bachelet ya que al parecer la alienada masa bruta de la sociedad chilena la apoya. A decir verdad, la derecha está tan acostumbrada a ser oposición que no saben qué van a hacer llegado el momento de tomar el poder. Y lo único que le da ventajas a Piñera sobre los demás candidatos es que no es un imbécil, el fin justifica los medios para él y promete caras "nuevas" para renovar los retratos de Dorian Gray-Concertación que se acumulan en todas las oficinas estatales.
Jorge Arrate es apoyado por la izquierda con un curioso lema: "Somos la izquierda, somos el futuro". Consierando que Arrate tiene cerca de 75 años, el futuro se ve bastante decrépito, caduco y decadente si tomamos en cuenta esa frase. Al final, como todos los años, la candidatura de la izquierda y el Juntos Podemos (qué ridículo nombre para un conglomerado... suena como un auto-apoyo moral bananero) no es más que un saludo a la bandera que trata de acercarse lo más posible al 10% para chantajear apoyo de Segunda Vuelta.
Cerca de esta opción se encuentra el payaso Alejandro Navarro, un lamebotas detestable de Hugo Chávez, inculto, plagiador de Wikipedia, acomplejado buscador de atención y representante de todo lo que está mal en la clase política chilena. Este personaje de tercer orden tiene un apoyo marginal en las encuestas, afortunadamente. No conozco bien su programa pero lo conozco a él y con eso me basta. Por otro lado, más cerca de Piñera está Adolfo Zaldívar. El colorín es un tipo que necesita que las cosas se hagan como él quiere o se amurra y se va. Renunció a su partido, lo que me parece loable, pero realmente no tiene ninguna posibilidad porque es un hombre mezquino, irritante, que posee una arrogancia inmerecida y es una persona carente de propuestas originales.
Finalmente, la vedette, Marquito Enríquez... director de cine de 3er orden con ínfulas de grandeza. Ha tenido el coraje de ir a todos los debates y entrevistas que le han ofrecido porque se sabe con más labia y verborrea que sus competidores y por eso se ha ganado una posición importante en la prensa y ahora todo el mundo lo ve como la revelación. El problema es que la gente confunde presencia con contenido. Que Marco Enríquez salga 10 horas diarias en televisión no significa nada si lo único que hace es decir frases estultas. Pese a todo esto, me parece que es el ÚNICO que está discutiendo problemas de fondo, mientras Piñera, Frei y los demás tarados sólo discuten temas contingentes. O sea, ellos discuten temas ya puestos sobre la mesa por la prensa mientras Enríquez PONE temas sobre la mesa.No apoyo a Enríquez-Ominami, que no se me malentienda. Estoy en contra de una buena parte de su "programa" asi como a favor de algunas de sus propuestas. Lo único que quiero recalcar aquí es que como CANDIDATO, es el mejor de los que hay. Y me refiero al sentido ontológico de ser candidato: propuestas, descaro, uso de los medios de comunicación de masas, personalidad, espontaneidad. El tipo podría ser un desastre como presidente, pero como candidato es lejos mejor que todos los demás.