¡Qué aburrimiento! Todo este pseudo-debate acerca de la pena de muerte que aparece justo en el momento en que se producen todos los “debates” en este país de clase política paupérrima: en el instante en que sale a la luz un crimen de alta cobertura mediática e impacto público. Parece que los políticos terminan siendo igual que la señora del kiosko de la esquina para legislar… aparecen dando opiniones de “alto vuelo” ante los casos más mediáticos poniendo "cartas sobre la mesa". ¡Pffff! ¿Para qué mierda los elegimos entonces si no tienen absolutamente ninguna diferencia con un pelagato miserable común y corriente? ¿Acaso porque pertenecen a un partido político? Sí, es obvio que es por eso, pero si uno lo piensa en abstracto es ridículo.
Lily Pérez aparece ahora defendiendo la pena de muerte y llamando a reponerla. ¿Pena de muerte? ¿Acaso este asesino y violador lo hubiera pensado 2 veces antes de asfixiar, violar y arrojar viva al mar a su víctima menor de edad si hubiera pena de muerte? Es estúpido pensar eso. Un sicópata no piensa en las consecuencias: se deja llevar por un arrebato del momento. Son volátiles. ¿Ha servido en algún país la pena de muerte para “disuadir”? En fin, a mí no podría importarme menos si eliminan a una lacra de esas. De hecho no me interesa si esas basuras siguen viviendo o no, no defiendo sus “derechos”, pero simplemente me apestan los argumentos absurdos y pedestres que usan algunos para gritar sus berrinches infantiles frente a un caso específico.
Me dan risa también las contradicciones de estos personajes. Todos estos aliancistas que, cuando se debatía lo de la píldora del día después, se auto-definían con el hilarante eufemismo de “Pro-Vida” (¿como si los demás fueran (mos) “Pro-Muerte”?) ahora claman por la pena de Muerte para los asesinos y violadores. No entiendo entonces. Sus consideraciones religiosas y provenientes de su moral judeocristiana los remuerden sólo en algunos casos, pero desaparecen totalmente en otros. Parece que el catecismo con el que fueron adoctrinados no sirvió de mucho. Peneadicto XVI no debe poder dormir así.